El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, llegó a la Casa Blanca el 8 de abril, tras las críticas del presidente Donald Trump por la falta de apoyo de la alianza a las recientes operaciones militares estadounidenses contra Irán.
Los miembros de la alianza se han mostrado reacios a enviar sus fuerzas para colaborar en operaciones de combate contra Irán. A lo largo del conflicto en Medio Oriente, varios países miembros de la OTAN también denegaron a las fuerzas estadounidenses el acceso a bases militares y el sobrevuelo de su espacio aéreo cuando se dirigían a llevar a cabo ataques contra Irán.
Trump se ha referido a los recientes combates en Medio Oriente como una prueba en la que la OTAN ha fracasado. El presidente ha planteado la posibilidad de retirar a Estados Unidos de la alianza.
“Es bastante lamentable que la OTAN haya dado la espalda al pueblo estadounidense en el transcurso de las últimas seis semanas, cuando es precisamente el pueblo estadounidense quien ha estado financiando su defensa”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una rueda de prensa celebrada horas antes de la visita de Rutte.
Leavitt afirmó que la reunión de Trump con Rutte, que se celebrará a puerta cerrada, supondrá “una conversación muy franca y sincera”.
Al ser preguntada sobre la amenaza de Trump de retirarse de la OTAN, Leavitt respondió: “Creo que es algo que el presidente abordará en un par de horas”.
Este es un informe en curso y se actualizará con más detalles.















