El presidente Donald Trump afirmó el martes que el Gobierno federal suspenderá los pagos a las llamadas ciudades santuario que desafían la aplicación de la ley federal de inmigración.
"A partir del 1 de febrero, no realizaremos ningún pago a las ciudades santuario", dijo Trump durante un discurso en Detroit, en referencia a las jurisdicciones cuyas políticas prohíben a las autoridades locales cooperar con los agentes federales de inmigración.
Trump dijo que esas ciudades "hacen todo lo posible para proteger a los delincuentes a expensas de los ciudadanos estadounidenses, lo que genera fraude, delincuencia y todos los demás problemas que ello conlleva. Por lo tanto, no realizaremos ningún pago a nadie que apoye los santuarios".
Estos comentarios se producen en un momento en el que Trump se enfrenta a una creciente oposición a su política de inmigración en las zonas gobernadas por los demócratas, especialmente tras el tiroteo de Renée Good en el que estuvo involucrado el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Se espera que esta medida se enfrente a retos en los tribunales, ya que estos han dictaminado que la autoridad del presidente para rescindir los fondos asignados por el Congreso está limitada por la ley.
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