El presidente Donald Trump firmó el 26 de marzo un decreto ejecutivo que prohíbe a los contratistas federales y a sus subcontratistas participar en prácticas basadas en el marco DEI (diversidad, equidad e inclusión).
La orden instruye a la Oficina de Gestión y Presupuesto a proporcionar orientación a las agencias federales sobre el cumplimiento y a identificar "los sectores económicos cuyos actores participan en DEI", según una hoja informativa de la Casa Blanca.
También instruye a las agencias a "cancelar, rescindir o suspender contratos" con contratistas que se nieguen a eliminar "actividades DEI discriminatorias por motivos raciales", según la hoja informativa.
Según la ficha informativa, la orden instruye al fiscal general a dar prioridad a las posibles reclamaciones contra contratistas o subcontratistas por incumplimientos de las cláusulas contractuales que prohíben las actividades basadas en la DEI, y a garantizar una "rápida revisión" de las acciones en materia de derechos civiles interpuestas por particulares.
Asimismo, exige al Consejo Regulador de Adquisiciones Federales que modifique la normativa federal de adquisiciones para eliminar cualquier disposición contradictoria relacionada con las políticas de DEI.
La orden de Trump define las actividades basadas en la DEI como prácticas en las que las entidades tratan a los empleados o contratistas en función de su raza o etnia, en lugar de por méritos.
Trump afirmó que este tipo de actividades provocan rotación de personal e imponen costos artificiales a las agencias federales a través de procesos de contratación, promoción y operativos que impiden la toma de decisiones basadas en el mérito.
"Las actividades de DEI también generan costos innecesarios al reducir la oferta de mano de obra disponible, al limitar artificialmente a las empresas a la hora de contratar o ascender a determinadas personas, proveedores o intermediarios en función de su raza o etnia", señaló Trump en su orden.
"Estos costos se trasladan inevitablemente al gobierno federal cuando este contrata a empresas que participan en actividades de DEI discriminatorias por motivos raciales, o que recurren a subcontratistas que lo hacen".
Trump afirmó que, si bien su administración ha logrado avances significativos para poner fin a las actividades de DEI, algunas entidades, incluidos los contratistas federales, han seguido participando en dichas prácticas y ocultándolas.
Tras asumir el cargo para un segundo mandato en enero de 2025, Trump emitió una orden ejecutiva destinada a eliminar las políticas y programas centrados en la DEI dentro del gobierno federal.
La orden exige a las agencias federales que eliminen todas las oficinas y puestos relacionados con la DEI y la "justicia ambiental" (environmental justice), junto con los requisitos de rendimiento relacionados con la DEI para empleados y contratistas.
En su decreto, Trump criticó a la Administración Biden por imponer "programas de discriminación ilegales e inmorales" en prácticamente todos los ámbitos del Gobierno federal a través de iniciativas de DEI.
Afirmó que "casi todas las agencias y entidades federales presentaron 'Planes de Acción para la Equidad' en los que detallaban las formas en que habían fomentado la infiltración de las iniciativas de DEI en el gobierno federal", siguiendo las directrices de la Administración anterior.
"La publicación de estos planes puso de manifiesto un enorme despilfarro público y una vergonzosa discriminación. Eso se acaba hoy", declaró el presidente en su orden.














