WASHINGTON—Desde su regreso a la Casa Blanca en enero, el presidente Donald Trump transformó rápidamente las prioridades nacionales e internacionales de Estados Unidos.
En el primer año de su segundo mandato, su administración promulgó una amplia reforma fiscal, deportó a millones de inmigrantes ilegales, impuso aranceles para equilibrar las relaciones comerciales, negoció varios acuerdos de paz, reformó la política exterior de Estados Unidos y ordenó al gobierno federal que reconociera solo dos sexos —masculino y femenino— entre otras medidas.
A continuación, repasamos las principales medidas que tomó Trump hasta ahora.
Seguridad fronteriza
Una de las primeras medidas de Trump fue abordar la inmigración ilegal, un problema que se convirtió en una crisis durante el mandato del presidente Joe Biden. Trump dio prioridad a la seguridad de las fronteras del país con una serie de órdenes ejecutivas, lo que provocó una caída en picado de la inmigración ilegal en la frontera sur.Según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la inmigración ilegal descendió a las cifras más bajas de la historia y, durante siete meses consecutivos, las autoridades fronterizas no liberaron a ningún inmigrante ilegal tras su detención.
El Departamento de Seguridad Nacional dijo que, a principios de diciembre, se había deportado a más de 2,5 millones de inmigrantes ilegales desde principios de año. Trump afirmó que las expulsiones beneficiarán a los estadounidenses al reducir la competencia por la vivienda y el empleo.
En una medida sin precedentes, Trump también ordenó en marzo que cientos de inmigrantes ilegales fueran deportados a una prisión en El Salvador. Invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, que otorga al presidente autoridad en tiempo de guerra, como base legal para acelerar las deportaciones.
Su administración declaró que la ley le otorgaba autoridad para perseguir a los miembros de la banda criminal internacional y grupo terrorista MS-13 y a la banda y grupo terrorista venezolano Tren de Aragua. Sin embargo, la administración sigue enfrentándose a retos legales y los tribunales bloquearon las deportaciones en virtud de esa ley, por ahora.
El presidente tomó otras medidas relacionadas con la inmigración, entre ellas imponer una tasa anual de 100,000 dólares a las nuevas solicitudes de visado H-1B para trabajadores altamente cualificados, firmar una orden ejecutiva para poner fin a la ciudadanía por nacimiento, detener las solicitudes de tarjeta verde y naturalización para personas procedentes de 19 países de alto riesgo y suspender el programa de lotería de visados de diversidad. También introdujo la Trump Gold Card, que cuesta un millón de dólares para particulares y dos millones para empresas, para agilizar la obtención del estatus de residente.
"[La Trump Gold Card es una] tarjeta de residencia con esteroides", afirmó Trump.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza recibirán una gran parte de los 170,000 millones de dólares destinados a la aplicación de la ley de inmigración hasta septiembre de 2029. Esto supone un gran aumento con respecto a sus presupuestos anuales actuales, y se espera que los fondos sirvan para financiar las medidas de deportación y la construcción de más muros fronterizos y nuevos centros de detención durante el próximo año.
Agentes de la Patrulla Fronteriza detienen a un hombre en Nueva Orleans el 3 de diciembre de 2025, el primer día de una operación en Luisiana puesta en marcha por Seguridad Nacional como parte de la ofensiva contra la inmigración. (Ryan Murphy/Getty Images)
Política comercial "America First"
Poco después de su toma de posesión, Trump describió el término "arancel" como la palabra más hermosa del diccionario. Se inspiró en William McKinley, el vigésimo quinto presidente, que defendió la imposición de aranceles elevados para proteger las industrias estadounidenses a finales del siglo XIX.El 2 de abril, Trump impuso aranceles de al menos el 10 % a más de 80 países. Esto supuso un cambio significativo con respecto a la política comercial de su primer mandato, cuando los aranceles se dirigían a unos pocos países específicos, como China.
En su segundo mandato, Trump está utilizando los aranceles como palanca para reducir los aranceles y las barreras no arancelarias sobre los productos estadounidenses.
Ha elogiado con frecuencia los aranceles por atraer más de 17 billones de dólares en nuevos compromisos de inversión este año. Los datos de la Oficina de Análisis Económico mostraron que el déficit comercial de Estados Unidos también se redujo un 10.9 % en septiembre.
También prometió enviar directamente a los contribuyentes estadounidenses cheques de reembolso de aranceles por valor de 2000 dólares, utilizando fondos procedentes de los ingresos por aranceles.
Después del 2 de abril, que él denominó "Día de la Liberación", Trump inició negociaciones comerciales con socios comerciales clave para revisar acuerdos de larga data. Anunció nuevos acuerdos con 17 socios comerciales, entre ellos Argentina, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Suiza, Tailandia, el Reino Unido y Vietnam.
Desde enero, Trump también aumentó la presión sobre China al elevar significativamente los aranceles sobre los productos chinos. Aunque algunos se redujeron en una tregua en noviembre, los aranceles actuales siguen siendo elevados, del 47.5 %. Se espera que esto conduzca a una desconexión económica a largo plazo entre Estados Unidos y China.
La agenda comercial de Trump se enfrentó a retos legales por parte de empresas y estados en 2025. La Corte Suprema está considerando actualmente la legalidad de las medidas arancelarias del presidente después de que los jueces escucharan un caso el 5 de noviembre sobre si Trump está violando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
Aunque algunos economistas advirtieron que los aranceles aumentarían la inflación, la Oficina de Estadísticas Laborales informó recientemente que la inflación se enfrió hasta el 2.7 % en septiembre, por debajo de las expectativas.
El presidente Donald Trump sostiene un gráfico mientras pronuncia unas declaraciones sobre los aranceles recíprocos junto al secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, durante un acto en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca el 2 de abril de 2025. (Brendan Smialowski/AFP a través de Getty Images)
Cambio en la política exterior
La política exterior de Trump representa un cambio significativo con respecto a las políticas establecidas por los presidentes anteriores. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional, publicada en noviembre, describe un cambio de enfoque y de recursos del Medio Oriente y Europa al hemisferio occidental."Mi principal conclusión del primer año de la administración es que se produjo un enorme cambio en las prioridades regionales en el mundo, y Trump está poniendo un énfasis increíble en el hemisferio occidental y el territorio estadounidense", declaró Michael Walsh, investigador senior no residente del Instituto de Investigación de Política Exterior, a The Epoch Times.
Según Walsh, el reciente aumento de la presencia militar cerca de Venezuela y el nombramiento del gobernador de Luisiana, Jeff Landry, como enviado especial de Estados Unidos a Groenlandia reflejan este cambio de estrategia.
Tras asumir el cargo, Trump cerró la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, una medida que el secretario de Estado Marco Rubio describió como un cambio importante de un modelo basado en la caridad en las relaciones exteriores a otro que hace hincapié en "el comercio por encima de la ayuda" y "la inversión por encima de la asistencia".
Trump negoció el fin de múltiples guerras desde que asumió el cargo en enero. Adoptó un enfoque transaccional de la diplomacia, utilizando aranceles y presión económica para animar a las naciones en guerra a entablar conversaciones de paz.
El acuerdo de alto el fuego entre Israel y el grupo terrorista Hamás, que ha dado lugar a la liberación de todos los rehenes israelíes tras dos años, se considera uno de los logros más significativos de Trump este año. Desde que asumió el cargo, también buscó activamente un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia para ayudar a poner fin al conflicto más mortífero de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
(Arriba) El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su esposa, Sara, reciben al presidente Donald Trump en el aeropuerto Ben Gurión, cerca de Tel Aviv, el 13 de octubre de 2025. (Abajo) El rehén israelí liberado, Guy Gilboa Dalal, es escoltado al Hospital Beilinson en Israel el 13 de octubre de 2025. (Saul Loeb/AFP vía Getty Images, Ori Aviram/Middle East Images/AFP vía Getty Images)Trump también logró otras victorias en la escena internacional, desde conseguir que los aliados de la OTAN acordaran un mayor presupuesto de defensa en la cumbre de La Haya de este año hasta ordenar ataques de precisión contra las tres principales instalaciones nucleares de Irán.
Defendio el fortalecimiento del ejército mediante la obtención de un importante presupuesto de defensa y ha firmado una orden que convierte al Departamento de Defensa en el Departamento de Guerra.
Además, influyó en los debates sobre política internacional al instar a los aliados occidentales a dar prioridad al gasto en defensa frente a las cuestiones medioambientales, sociales y de gobernanza, las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión, y el cambio climático.
Ley de reforma fiscal radical
El presidente hizo campaña con la promesa de reducir los impuestos y utilizó su influencia desde la Casa Blanca para impulsar una serie de reformas fiscales en el "Gran y Hermoso Proyecto de Ley" en seis meses, aproximadamente la mitad del tiempo que suele tardar el Congreso en aprobar un paquete de gastos.La ley incluye la prórroga de las reducciones fiscales aprobadas en el primer mandato de Trump, que iban a expirar a finales de 2025, además de cláusulas que eliminan los impuestos sobre las propinas y las horas extras —hasta ciertos importes— y sobre la Seguridad Social.
Los funcionarios de la administración prometieron grandes beneficios para los contribuyentes en 2026, con aumentos medios de 1000 dólares por contribuyente.
El presidente Donald Trump muestra su firma en la "One Big Beautiful Bill Act" en la Casa Blanca el 4 de julio de 2025. (Brendan Smialowski/POOL/AFP a través de Getty Images)Los analistas de la organización sin fines de lucro Tax Foundation estimaron que las reformas fiscales aumentarán el producto interno bruto en aproximadamente un 1.2 %, al tiempo que reducirán los ingresos fiscales federales en aproximadamente 4.5 billones de dólares anuales hasta 2034.
Los aranceles compensarán la diferencia, según Trump, quien también sugirió que los aranceles podrían llegar a sustituir a los impuestos sobre la renta.
"Ya sea que lo eliminen, lo mantengan por diversión o lo mantengan muy bajo, mucho más bajo de lo que es ahora... no pagarán impuestos sobre la renta", dijo Trump en una reunión del gabinete de la Casa Blanca el 3 de diciembre.
Nuevas guerras culturales
Desde que asumió el cargo, Trump introdujo reformas en materia de salud y seguridad públicas, clima, energía, educación, ideología de género y más a través de docenas de órdenes ejecutivas. El presidente describió repetidamente estas medidas como parte de su agenda de "sentido común". Las medidas ejecutivas también dieron lugar a una serie de demandas por parte de sus oponentes."Para ganar una guerra cultural, hay que estar dispuesto a participar en la cultura, y el presidente Trump lo hizo sin complejos", declaró Tiffany Justice, cofundadora del grupo conservador de padres Moms for Liberty, en una entrevista reciente con The Epoch Times.
En su primer día en el cargo, Trump firmó una orden ejecutiva que definía la postura del gobierno federal sobre el género.
"La política de Estados Unidos es reconocer dos sexos, masculino y femenino", reza la orden. "Estos sexos no son modificables y se basan en una realidad fundamental e incontrovertible".
Aproximadamente dos semanas después, Trump invitó a niños, madres y mujeres atletas a la Sala Este de la Casa Blanca y firmó una orden ejecutiva que prohibía a los atletas masculinos que se identificaran como transgénero competir en deportes femeninos.
El presidente Donald Trump habla antes de firmar la orden ejecutiva "No a los hombres en los deportes femeninos" en la Sala Este de la Casa Blanca el 5 de febrero de 2025. (Andrew Caballero-Reynolds/AFP a través de Getty Images)"Con esta orden ejecutiva, la guerra contra los deportes femeninos terminó", afirmó Trump.
También firmó órdenes ejecutivas destinadas a eliminar los programas de diversidad, equidad e inclusión en todo el gobierno federal. Muchas empresas también están alejándose de estos programas.
El nombramiento por parte de Trump de Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud y la posterior creación de la Comisión Make America Healthy Again (Hagamos que Estados Unidos vuelva a estar sano) cambiaron el enfoque del gobierno federal en materia de salud pública.
El presidente también envió a la Guardia Nacional para hacer frente a los disturbios en Los Ángeles y para combatir lo que él denominó "delincuencia fuera de control" en ciudades como Chicago, Memphis (Tennessee), Portland (Oregón) y Washington. Los despliegues fueron impugnados en los tribunales y, el 23 de diciembre, la Corte Suprema bloqueó el despliegue de la Guardia Nacional en Chicago. Esta decisión podría afectar a la capacidad del presidente para enviar tropas a otras ciudades.
Miembros de la Guardia Nacional en la parada de metro de Judiciary Square en Washington el 24 de noviembre de 2025. (Madalina Kilroy/The Epoch Times)
DOGE, recortes federales
Una de las primeras medidas de Trump en su primer día fue crear el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), dirigido inicialmente por el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk.El departamento tomó medidas audaces en todo Washington durante los primeros meses del segundo mandato de Trump.
El sitio web del departamento enumera un ahorro de 214,000 millones de dólares, equivalente a aproximadamente 1300 dólares por contribuyente, derivado de la venta de activos, la eliminación de fraudes y pagos indebidos, y la cancelación y renegociación de contratos y arrendamientos, entre otras reducciones.
El DOGE facilitó la rescisión de 264 contratos de arrendamiento de oficinas federales gestionados por la Administración de Servicios Generales, el mayor arrendador del país, lo que supuso un ahorro de más de 113 millones de dólares.
Los esfuerzos por recortar la nómina federal incluyeron ofertas de compra para los empleados de todas las agencias. Aproximadamente 317,000 empleados del gobierno federal dejaron la fuerza laboral, y casi el 92 % de ellos lo hicieron de forma voluntaria, según una publicación del 10 de diciembre de Scott Kupor, director de la Oficina de Gestión de Personal.
El asesor principal de la Casa Blanca, Elon Musk, camina hacia la Casa Blanca después de aterrizar con el presidente Donald Trump en el Marine One en el jardín sur de la Casa Blanca el 9 de marzo de 2025. (Samuel Corum/Getty Images)El "Gran y Hermoso Proyecto de Ley" de Trump incluía un ahorro de 1.7 billones de dólares en programas de gasto obligatorio.
"Y, sin embargo, ni siquiera lo notarás", dijo Trump durante la ceremonia de firma. "Solo despilfarro, fraude y abuso".
El mandato de 130 días de Musk como director de DOGE terminó el 30 de mayo, tras lo cual se pronunció abiertamente sobre el fracaso de el "Gran y Hermoso Proyecto de Ley" para reducir la deuda nacional.
En enero, Trump emitió una orden ejecutiva que exigía a las agencias eliminar al menos 10 regulaciones existentes por cada nueva regulación propuesta. Las agencias finalmente eliminaron 129 regulaciones por cada nueva regulación en 2025, superando significativamente el objetivo del presidente.
La reducción de la burocracia ahorró 212,000 millones de dólares, más de 600 dólares por estadounidense, según afirmó la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca en una reciente declaración.















