El 15 de abril, un jurado de Nueva York dictaminó que Live Nation y Ticketmaster ejercían un monopolio sobre las salas de conciertos y la venta de entradas.
En marzo, Live Nation había llegado a un acuerdo extrajudicial en una demanda interpuesta por el Departamento de Justicia, pero decenas de estados, entre ellos Nueva York, se comprometieron a continuar con el proceso.
La demanda alegaba que Live Nation había obligado a las salas y a los artistas a utilizar sus servicios y que, cuando estos se negaban, tomaba medidas de represalia, como cancelar espectáculos o entorpecer la venta de entradas.
Aunque el acuerdo establecía límites máximos para los precios de las entradas y permitía a Live Nation autorizar la venta por parte de la competencia, los estados afirmaron que no era suficiente.
Esta es una noticia de última hora y se actualizará con más detalles.














