Quince personas, entre ellas 11 inmigrantes ilegales, fueron detenidas en Massachusetts y acusadas de obtener de forma fraudulenta USD 1.4 millones en cupones de alimentos, prestaciones de MassHealth, por discapacidad y por desempleo, según informó el jueves el Departamento de Justicia.
De las personas que se encontraban en el país de forma ilegal, seis son ciudadanos dominicanos, uno es ciudadano indio y cuatro figuran como "John Doe", ya que las autoridades creen que están utilizando identidades robadas y aún no han podido verificarlas.
De los 15 sospechosos detenidos, 10 fueron acusados de robo de identidad.
Uno de ellos es Heriberto Rodríguez, residente en Framingham, Massachusetts, acusado de robo de identidad en relación con más de medio millón de dólares en prestaciones, incluidos USD 175,182 por fraude a MassHealth, USD 146,944 por fraude a la Seguridad Social, USD 185,194 por fraude al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) y USD 39 mil por fraude al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP). También se le imputó un delito de fraude de pasaporte.
Del mismo modo, Santo Escolástico Cuello, un inmigrante ilegal dominicano de 56 años que vive en Massachusetts, está acusado de robo de identidad y de haber acumulado USD 162,180 en fraude a MassHealth.
Estos cargos son los últimos de una serie de denuncias de fraude por parte de inmigrantes ilegales en estados como Minnesota y Ohio que desataron la indignación a nivel nacional.
En Minnesota, decenas de estafadores fueron acusados de sustraer miles de millones de fondos de los contribuyentes a través de servicios falsos de guardería y de atención al autismo; muchos de los acusados proceden de las comunidades somalíes del estado. En Ohio, este mes se presentaron cargos federales y estatales contra nueve acusados por su presunta participación en un fraude que asciende a más de USD 42 millones, y hay otros dos acusados a la espera de extradición en relación con otro fraude de USD 15 millones.
El 7 de abril, el Departamento de Justicia anunció la creación de la División Nacional de Lucha contra el Fraude, en apoyo al Grupo de Trabajo del presidente Donald Trump para eliminar el fraude, presidido por el vicepresidente JD Vance.
En mayo, Vance afirmó que el dinero de los contribuyentes está acabando en manos de inmigrantes ilegales que obtienen prestaciones de forma fraudulenta.
"He visto intentos de cuantificar esto. Creo que la respuesta es de cientos de miles de millones de dólares al año", dijo Vance en respuesta a una pregunta de The Epoch Times en una rueda de prensa realizada el 13 de mayo.
Por su parte, Jeffrey Grimming, agente especial en funciones a cargo de las investigaciones de Seguridad Nacional en Nueva Inglaterra, afirmó que la operación para destapar el fraude en Massachusetts era solo el principio. Señaló que se están logrando avances en la identificación de los defraudadores de prestaciones públicas, el desmantelamiento de redes de tráfico de documentos de identidad y la detención de quienes roban de los programas financiados por los contribuyentes.
En marzo, la fiscal federal Leah B. Foley anunció la creación del Equipo contra el Fraude en las Prestaciones y el Voto, destinado a combatir "el fraude rampante descubierto en todo Massachusetts". El equipo está dirigido por dos fiscales federales de alto rango encargados de investigar y perseguir el uso indebido de las prestaciones financiadas con dinero de los contribuyentes en el estado.
"Estos casos ponen de relieve una tendencia más amplia y profundamente preocupante: la explotación de la red de seguridad social de Estados Unidos por parte de los inmigrantes ilegales", añadió Colin M. McDonald, fiscal general adjunto de la División Nacional de Lucha contra el Fraude. "El fraude cometido por inmigrantes ilegales supone un coste real y sustancial para los contribuyentes estadounidenses y ejerce una enorme presión sobre nuestros sistemas de prestaciones públicas".
El secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, añadió que los inmigrantes ilegales que hayan cometido delitos "serán expulsados rápidamente de nuestro país para que nunca más puedan defraudar a los contribuyentes estadounidenses".
"Bajo la presidencia de Trump, el DHS vuelve a dar prioridad al pueblo estadounidense", afirmó Mullin.
Con información de Travis Gillmore y Janice Hisle.



















