El FBI investigó si el presidente Donald Trump destituyó al director de la agencia a instancias de Rusia, según documentos desclasificados por un grupo de trabajo de la Casa Blanca el 5 de agosto.
Trump destituyó a James Comey, director del FBI, el 9 de mayo de 2017.
El FBI indicó en un documento con fecha del 16 de mayo de 2017 que estaba iniciando una investigación "basada en fundamentos fácticos concretos que indican razonablemente que el presidente Donald J. Trump podría estar o haber estado involucrado —consciente o inconscientemente— en actividades a favor o en nombre del Gobierno de la Federación de Rusia que podrían constituir violaciones de la legislación penal federal o amenazas a la seguridad nacional de los Estados Unidos".
El objetivo de la investigación “es determinar si el presidente Trump está o estuvo bajo la dirección, el control y/o coordinó actividades con la Federación Rusa de una manera que constituya una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos y/o una violación de los estatutos penales federales”, señala el documento.
La investigación, cuyo nombre en clave es “Oxferd Comma”, también analizaría si Trump y “otras personas aún por identificar” obstruyeron o conspiraron para obstruir cualquier investigación relacionada del FBI, según el documento.
Comey fue destituido después de que las autoridades determinaran que había manejado de manera inadecuada una investigación sobre la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton por el uso de un servidor personal para enviar correos electrónicos clasificados, lo que incluyó anunciar, sin la autorización del fiscal general, que el caso debía cerrarse sin presentar cargos, según un memorándum del entonces fiscal general adjunto Rod Rosenstein dirigido al fiscal general, el cual se hizo público posteriormente. Trump afirmó que, cuando despidió a Comey, fue debido a la mala gestión de la investigación sobre Clinton, quien se presentó como candidata contra él en las elecciones de 2016.
El documento que dio inicio a la investigación indicaba que la justificación de Trump para despedir a Comey “ha cambiado con el tiempo”.
Si bien Trump inicialmente atribuyó en público la decisión a las conclusiones de Rosenstein y del entonces fiscal general Jeff Sessions, y la Casa Blanca afirmó en un comunicado que el despido “no tenía nada que ver con Rusia”, Trump declaró en una entrevista televisiva varios días después que iba a despedir a Comey independientemente de la recomendación de los funcionarios del Departamento de Justicia porque “este asunto de Rusia con Trump y Rusia es una historia inventada”.
James Baker, entonces asesor jurídico general del FBI, y William Priestap, entonces subdirector de contrainteligencia del FBI, dieron su visto bueno a la investigación, y otros altos funcionarios del FBI, como el director interino del FBI, Andrew McCabe, estaban al tanto de la misma, según el documento y otros expedientes.
El Grupo de Trabajo sobre Transparencia Gubernamental de la Casa Blanca desclasificó y dio a conocer los documentos.
Trump creó el grupo de trabajo en mayo para que lo asesorara sobre los documentos “que deberían desclasificarse y/o hacerse públicos con el fin de promover las prioridades de su administración en materia de transparencia y rendición de cuentas”, según un comunicado del 13 de julio emitido por el grupo de trabajo.
John Solomon, presidente del grupo de trabajo, dijo en un comunicado difundido por la Casa Blanca que las pruebas disponibles al iniciarse la investigación ya desmentían las sospechas de que Trump actuara como agente de Rusia, incluyendo el testimonio del agente especial del FBI William Barnett.
La Casa Blanca se negó a hacer comentarios.
El FBI no respondió a una solicitud de comentarios al momento de la publicación.
La investigación sobre el despido de Comey por parte de Trump se cerró el 9 de abril de 2019, después de que el fiscal especial Robert Mueller concluyera que no había pruebas que respaldaran las acusaciones de que Trump y su campaña se hubieran coludido o coordinado con Rusia.
“El fiscal especial entregó al fiscal general un informe confidencial en el que explicaba sus decisiones respecto a la presentación de cargos y la desestimación de los mismos”, dice el documento que detalla el cierre de la investigación.






















