Un hombre fue acusado después de que se descubriera que un camión detenido en la frontera entre Estados Unidos y México ocultaba a 42 inmigrantes ilegales procedentes de diversos países de América Latina en condiciones de calor sofocante, según la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas.
En un comunicado, el fiscal federal interino John G.E. Marck dijo que el conductor del camión, Juan Nasario-Reyes, de 43 años, de Beaver (Oklahoma), fue acusado de tráfico de numerosos inmigrantes ilegales y de posesión con intención de distribuir metanfetaminas.
El comunicado indicaba que las personas encontradas en el interior procedían de México, El Salvador, Honduras, Guatemala, Ecuador, Perú, Colombia, Cuba y Brasil.
Se indica que Nasario-Reyes condujo un camión con remolque hasta el puesto de control de la Patrulla Fronteriza Javier Vega Jr. en Sarita, donde los agentes notaron su comportamiento nervioso.
Se añade que él dijo estar solo en el vehículo, pero un perro de búsqueda K-9 alertó a los agentes sobre los compartimentos para dormir del tractor y la parte delantera del remolque.
Los agentes de la Patrulla Fronteriza inspeccionaron el camión y encontraron a cuatro personas escondidas dentro de la cabina y a otras 38 dentro del propio remolque.
Remolque cerrado con llave desde el exterior
La denuncia indica que el remolque había sido cerrado y bloqueado desde el exterior, lo que dejaba a las personas en su interior sin posibilidad de escapar a menos que se les abriera la puerta.Los agentes de la Patrulla Fronteriza encontraron basura, botellas de agua y un cubo que hacía las veces de retrete dentro del remolque.
Los agentes también dijeron haber encontrado 16 gramos de metanfetamina, una pipa de cristal y un embudo de cristal en una caja de auriculares en la cabina.
Nasario-Reyes se enfrenta a una pena máxima de cinco años de prisión federal y una multa de 250,000 dólares si es declarado culpable de los cargos de tráfico de personas, mientras que los cargos por drogas conllevan una pena máxima de 40 años.
Otros 13 se enfrentan a cargos
La Fiscalía Federal informó que 13 de los detenidos se enfrentan a cargos de entrada o reentrada ilegal, mientras que el resto serán expulsados inmediatamente de Estados Unidos.El fiscal federal adjunto Izaak Bruce lleva el caso, que es consecuencia de una investigación —parte de la Operación Take Back America— realizada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
MyRGV.com, el sitio web de un periódico local del sur de Texas, informó que Nasario-Reyes compareció por primera vez ante el juez federal de primera instancia Jason B. Libby en la corte federal de Corpus Christi el 19 de mayo, y que está previsto que comparezca para una audiencia de detención el 22 de mayo.
El puesto de control de Sarita fue rebautizado en marzo de 2019 en honor al agente de la Patrulla Fronteriza fallecido Javier Vega Jr.
Vega fue asesinado a tiros el 3 de agosto de 2014, mientras pescaba con su esposa, sus hijos y sus padres cerca de Santa Mónica, Texas.
Cuando dos inmigrantes ilegales se acercaron a la familia e intentaron robarles, Vega Jr. intentó desenfundar su arma, pero recibió un disparo en el pecho. Su padre también fue alcanzado por un disparo y resultó herido.
Gustavo Tijerina-Sandoval, ciudadano mexicano, fue declarado culpable del asesinato con agravantes de Vega Jr. en 2018 y posteriormente condenado a muerte.
Un segundo hombre, Ismael Hernández Vallejo, fue condenado a 50 años de cárcel en 2019, tras declararse culpable de asesinato.
En el pasado se han producido varios incidentes en los que se ha encontrado a inmigrantes ilegales dentro de camiones cerca de la frontera con México.
En marzo de 2022, 53 personas —47 adultos y seis niños— fueron halladas muertas en un camión de 18 ruedas en una carretera secundaria apartada cerca de San Antonio, Texas.
Dos traficantes de personas, Felipe Orduna-Torres, de 30 años, y Armando Gonzales-Ortega, de 55, fueron condenados en junio de 2025 tras ser declarados culpables de tres cargos relacionados con el transporte de extranjeros dentro de Estados Unidos que provocaron la muerte, causaron lesiones corporales graves y pusieron vidas en peligro.
Orduna-Torres fue condenado a cadena perpetua y Gonzales-Ortega a 83 años de prisión.














