Los Seattle Seahawks vencieron a los New England Patriots para ganar el Super Bowl LX el 8 de febrero, y así logrando así su segundo Trofeo Lombardi en la historia de la franquicia.
El pateador de Seattle, Jason Myers, anotó cinco goles de campo durante el partido: tres en la primera mitad y dos en la segunda. Culminó la primera serie ofensiva de Seattle con un gol de campo de 33 yardas, luego conectó un gol de campo de 39 yardas y sumó su tercer gol de campo de 41 yardas. En la segunda mitad anotó su cuarto gol de campo, también de 41 yardas, y cerró su gran actuación con un quinto gol de campo desde 26 yardas, estableciendo un nuevo récord en un Super Bowl.
Seattle anotó su primer touchdown en el cuarto cuarto con un pase de TD de 16 yardas de Sam Darnold a AJ Barner.
Los Patriots anotaron sus primeros puntos del partido con un touchdown en el último cuarto. Drake Maye lanzó un pase de touchdown de 35 yardas a Mack Hollins.
Devon Witherspoon golpeó a Drake Maye cuando se preparaba para lanzar, y el balón fue directo a Uchenna Nwosu, quien lo retornó 44 yardas para un touchdown que prácticamente sentenció el partido asegurando el título para los Seattle.
Drake Maye se apresuró y luego lanzó el balón a Rhamondre Stevenson para un touchdown de 7 yardas.
El resultado final fue Seahawks 29-Patriots 13.
Kenneth Walker III ganó el premio al Jugador Más Valioso del Super Bowl, convirtiéndose en el primer corredor en ganar este premio en 28 años, desde que lo lograra Terrell Davis.
El cantante puertorriqueño Bad Bunny encabezó el espectáculo de medio tiempo. El espectáculo contó con la participación de Lady Gaga y Ricky Martin. Bad Bunny cantó en español.
Bad Bunny comenzó su actuación de medio tiempo en un campo de caña de azúcar, caminando entre recolectores y puestos de comida mientras interpretaba su éxito "Tití Me Preguntó".
Luego se subió al techo de una pequeña casa rosada con bailarines en el patio delantero y cantó "Yo Perreo Sola" y más tarde se paró encima de una camioneta pickup mientras cantaba "EOO".
El espectáculo de medio tiempo también incluyó una emotiva celebración de boda en el escenario.
El presidente Donald Trump criticó el espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny como "absolutamente terrible".
"Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y el mundo entero", escribió Trump en Truth Social. "Este 'Show' es una verdadera bofetada a nuestro país, que establece nuevos estándares y récords cada día".
Con información de The Associated Press.














