La condena por corrupción de altos mandos militares en Beijing ha puesto de manifiesto fracturas dentro de su liderazgo político y militar, lo que hace cada vez más improbable cualquier acción militar a corto plazo contra Taiwán, según analistas que han hablado recientemente con The Epoch Times.
Wei Fenghe y Li Shangfu —ambos exministros de Defensa chinos— fueron condenados a muerte con un aplazamiento de dos años por cargos de corrupción el 7 de mayo, según la agencia estatal china Xinhua.
La agencia de noticias citó la sentencia judicial según la cual Wei fue condenado por aceptar sobornos y Li por aceptar y ofrecer sobornos.
La condena por corrupción de altos mandos militares en Beijing puso al descubierto fisuras dentro de su liderazgo político y militar, lo que hace cada vez más improbable cualquier acción militar a corto plazo contra Taiwán, según analistas que hablaron recientemente con The Epoch Times.
Wei Fenghe y Li Shangfu —ambos exministros de Defensa chinos— fueron condenados a muerte con un aplazamiento de dos años por cargos de corrupción el 7 de mayo, según la agencia estatal china Xinhua.
La agencia de noticias citó la sentencia judicial según la cual Wei fue condenado por aceptar sobornos y Li por aceptar y ofrecer sobornos.
Según el informe, a ambos hombres también se les privó de sus derechos políticos de por vida.
"No se permitirá ninguna otra conmutación ni libertad condicional una vez que sus penas se hayan conmutado por cadena perpetua... tras la expiración del período de suspensión de dos años", señalaba el informe.
Las condenas fueron las más severas jamás impuestas a generales de alto rango del Ejército Popular de Liberación (EPL) en el marco de la campaña anticorrupción del ejército, según informó el periódico de Hong Kong Ming Pao el 11 de mayo.
El Diario del EPL —el periódico oficial del ejército chino— publicó el 8 de mayo un comentario en el que afirmaba que los funcionarios destituidos se enfrentaban a consecuencias legales "totalmente provocadas por ellos mismos".
El veredicto refleja plenamente "la firme determinación" del alto mando militar del Partido Comunista Chino (PCCh) de castigar la corrupción, según el artículo.
Wei dirigió el Ministerio de Defensa chino desde 2018 hasta marzo de 2023, cuando fue sustituido por Li.
Sin embargo, el mandato de Li duró solo siete meses antes de su destitución en octubre de 2023.
El líder chino Xi Jinping ha seguido ampliando las purgas de altos cargos en el marco de su campaña anticorrupción desde que asumió el poder en 2012, y los casos recientes sugieren que la represión ha llegado a las altas esferas del Partido.
En enero, los veteranos comandantes del EPL Zhang Youxia y Liu Zhenli fueron sometidos a investigación por presuntas infracciones graves de la disciplina y la ley.
Zhang ostenta el cargo de vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC) y forma parte del Buró Político del Comité Central del PCCh, mientras que Liu es miembro de la CMC y dirige el Departamento del Estado Mayor Conjunto de la CMC.
"Obediencia absoluta"
Su Tzu-yun, analista sénior del Instituto de Investigación de Defensa Nacional y Seguridad de Taiwán, con sede en Taipéi, afirmó que los veredictos revelan graves problemas entre los líderes políticos y militares del PCCh."Wei y Li fueron ascendidos por Xi, pero el Diario del EPL utilizó un lenguaje excepcionalmente duro para denunciarlos", declaró Su a The Epoch Times.
"Esto sugiere que Xi está proyectando una imagen de 'disciplina de hierro' al castigar a sus propios protegidos, o que la corrupción en el ejército simplemente se ha arraigado demasiado como para ocultarla".
Soldados del Ejército Popular de Liberación desfilan junto a la entrada de la Ciudad Prohibida el 21 de mayo de 2020, el día antes del inicio de la sesión de dos semanas de la Asamblea Popular Nacional. (Nicolas Asfouri/AFP vía Getty Images).Más de 100 altos mandos del EPL han sido purgados o han desaparecido entre 2022 y el 20 de febrero de 2026, según el China Power Project del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un grupo de expertos con sede en Estados Unidos.
Su afirmó que esta campaña de gran alcance no tiene "precedentes" y que, dado que los implicados están delatando a sus antiguos colaboradores, es probable que la represión continúe durante "al menos dos años más".
Arthur Ding, profesor emérito de la Universidad Nacional Chengchi de Taiwán, señaló que la corrupción burocrática en China ha alcanzado niveles extremos durante los últimos 40 años de reforma y apertura, y que Xi podría estar aprovechando estos casos para consolidar la "obediencia absoluta" al PCCh.
“Sin duda, Xi podría estar utilizando la campaña anticorrupción como herramienta para las purgas políticas”, declaró Ding a The Epoch Times.
Caos en el mando
Su afirmó que la condena de los altos mandos militares también pone de relieve el creciente autoritarismo de Xi, que frena el progreso militar y degrada las capacidades de combate del EPL.
Lanzamisiles chinos durante un desfile militar con motivo del 80.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, en la plaza de Tiananmen de Beijing, el 3 de septiembre de 2025. (Kevin Frayer/Getty Images).“Aunque el EPL ha mejorado su equipamiento militar, la actual cultura estratégica y organizativa limitará esas mejoras en el material”, afirmó Su.
"Las purgas también ponen de manifiesto que ha surgido una grave brecha en toda la estructura de mando del ejército chino".
Ding señaló que la situación revela la desconfianza de Xi hacia la jerarquía establecida en el ejército, lo que socavará la preparación militar y retrasará la producción de armamento.
"Tras la destitución de estos oficiales, la comisión disciplinaria militar deberá designar sustitutos que dominen estos sistemas técnicos de armamento, pero la fabricación de armas es sumamente compleja", afirmó Ding.
Un obstáculo para la invasión de Taiwán
Las purgas en curso sugieren que es poco probable que el EPL ofrezca un asesoramiento militar sincero a Beijing, lo que afectará directamente a su posible invasión de Taiwán, según Su.Taiwán es una democracia autónoma que el PCCh nunca ha controlado, pero que se ha comprometido a anexionar por la fuerza.
La bandera nacional de Taiwán es izada durante una ceremonia matutina de izada de bandera, después de que el Ejército Popular de Liberación de China anunciara que llevaría a cabo maniobras con fuego real en cinco zonas marítimas y aéreas designadas alrededor de Taiwán, en Taipéi, el 30 de diciembre de 2025. (Cheng Yu-chen/AFP vía Getty Images)."Ya sea en el estrecho de Taiwán, el mar de China Meridional o el mar de China Oriental, la prioridad del EPL se ha desplazado hacia la autoconservación, optando por la inacción para evitar el riesgo de cometer un error", afirmó Su.
Su también señaló que el ejército chino sigue mostrándose vacilante debido al fortalecimiento de los lazos de defensa entre Washington y Taipéi, y al compromiso de Tokio de asegurar la primera cadena de islas.
La primera cadena de islas —que incluye Taiwán, el territorio continental de Japón y Filipinas— es considerada por los analistas como un amortiguador estratégico que limita la capacidad de China para proyectar su poderío militar en el Pacífico.
"Aunque algunos predicen una ofensiva militar contra Taiwán para 2027, la probabilidad sigue siendo muy baja, ya que lanzar un ataque de ese tipo solo aceleraría el colapso del PCCh", afirmó Su.
"Es poco probable que Xi actúe de forma impulsiva, ya que su principal objetivo es asegurarse otro mandato, y aún puede alcanzar sus objetivos políticos sin atacar la isla".
Xi se aseguró un tercer mandato sin precedentes como máximo líder del PCCh en 2023, que se extenderá hasta 2028, y algunos analistas creen que se está posicionando para un cuarto mandato.
En la misma línea, Ding señaló que la actual reorganización del liderazgo plantea obstáculos significativos para las operaciones a gran escala del EPL.
“Los puestos en el alto mando militar de China suelen ser ocupados por los generales de mayor rango y experiencia, pero la purga ha dejado una escasez de personal cualificado”, afirmó Ding.
"Las vacantes en estos puestos críticos dificultarán la ejecución de misiones tácticas, y es poco probable que la estructura de mando se reconstruya antes del XXI Congreso Nacional del PCCh".
El XXI Congreso Nacional del PCCh —previsto para finales de 2027 en Beijing — es el foro clave del régimen chino para las transiciones de liderazgo de alto nivel.
Ding señaló que el vacío de mando implica que cualquier acción militar planificada contra Taiwán se enfrentaría a retrasos significativos.
"Sin la intervención directa de Xi para acelerar los nombramientos, la reconstrucción de sus altos cargos podría llevar entre tres y cinco años", afirmó Ding.
"Por consiguiente, si Beijing insiste en atacar Taiwán, es probable que cualquier operación de este tipo se retrase entre tres y cinco años con respecto al calendario original".














