El secretario de Estado Marco Rubio viajó a Beijing con el presidente Donald Trump esta semana, a pesar de las sanciones que China le impuso en 2020.
Esta visita supone el primer viaje de Rubio a China. Se produce después de que las autoridades chinas modificaran la transcripción oficial de parte de su apellido.
El Gobierno chino y los medios estatales comenzaron a utilizar un nuevo carácter chino para el apellido de Rubio poco antes de que este asumiera el cargo de secretario de Estado en enero de 2025. El cambio da la impresión de que las sanciones se dirigían a un "Rubio" diferente.
Los nombres extranjeros suelen transcribirse con diferentes caracteres chinos, aunque el proceso no está estrictamente estandarizado. El propio Trump es conocido por dos grafías distintas en los medios chinos.
En una rueda de prensa celebrada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de China (MAE) el 16 de marzo, un periodista de la agencia de noticias española EFE preguntó al portavoz del MAE, Lin Jian, si las sanciones del régimen chino contra Rubio desde 2020 impedirían su visita.
“Las sanciones se dirigen contra las palabras y los actos del Sr. Rubio en relación con China cuando ocupaba el cargo de senador de EE. UU.”, dijo Lin.
China impuso sanciones a Rubio en agosto de 2020 en respuesta a sus críticas a las políticas de Beijing en Hong Kong y la región de Xinjiang, y a su apoyo a la legislación estadounidense al respecto.
Como senador republicano por Florida, Rubio, que es cubano-estadounidense, fue un destacado defensor de los derechos humanos en China y se opuso al comunismo. Ayudó a impulsar medidas contra el trabajo forzoso de los musulmanes uigures.
El caso de Rubio es el último ejemplo de ajustes diplomáticos mientras Estados Unidos y China tratan de gestionar las tensiones a través de conversaciones de alto nivel.
Rubio subió al Air Force One en la Base Conjunta Andrews junto al presidente para acompañarlo en su viaje a China esta semana. Un funcionario del Departamento de Estado confirmó que formaba parte de la delegación para la cumbre con el líder chino Xi Jinping.
Se esperaba que la visita de Estado de dos días, que continuará hasta el viernes, abordara el comercio, Taiwán, la inteligencia artificial y otras cuestiones.
La cumbre da continuidad a los esfuerzos por orientar las relaciones bilaterales en medio de las diferencias existentes entre ambas naciones.












