El gobierno de Panamá creó una escuela de inteligencia y contrainteligencia para especializar en la materia a miembros de la fuerza pública dado el contexto de "amenazas emergentes como cibercrimen, terrorismo híbrido y las operaciones de desinformación", informó este miércoles una fuente oficial.
Panamá abolió su Ejército tras la invasión de EE. UU. en diciembre de 1989 - para capturar al dictador Manuel Antonio Noriega (1934-2017) - y cuenta con una fuerza pública integrada por las policías especializadas Servicio Nacional Aeronaval (Senan), Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Servicio de Protección Institucional (SPI), Servicio Nacional de Migración y la Policía Nacional (PN).
La Resolución 122 del 28 de mayo del Ministerio de Seguridad Pública, publicada en la gaceta oficial del 16 de junio de 2026, indica que la escuela dará capacitación a los miembros de las direcciones de inteligencia y contrainteligencia del Senan y otras instituciones.
El objetivo es que los funcionarios desarrollen "habilidades de búsqueda, procesamiento y análisis de la información y uso de nuevas tecnologías para la toma de decisiones estratégicas".
Esta escuela, que es de "carácter interno, técnico y operativo", "es necesaria a fin de fortalecer y profesionalizar al personal encargado de las funciones críticas en un contexto de amenazas emergentes como cibercrimen, terrorismo híbrido y las operaciones de desinformación", dice la resolución en su parte argumentativa.
La escuela de inteligencia y contrainteligencia "no concederá títulos académicos oficiales (...) salvo certificaciones de índole institucional", y con su creación "no se están sustituyendo las funciones de otras entidades del Estado ni se transgrede derechos fundamentales", precisa la resolución.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, asegura que su administración impulsa una política de seguridad integral ante las amenazas del crimen organizado y el narcotráfico, a los que se atribuyen una ola de homicidios que sacude al país, como han declarado los jefes policiales, en medio de reclamos ciudadanos de más seguridad.
El gobierno de Mulino también suscribió en el 2025 con EE. UU. un memorando en materia de seguridad que amplía los entrenamientos conjuntos en territorio panameño, el cual generó críticas sobre una cesión de soberanía que fueron rechazadas por las autoridades, que hablan de un fortalecimiento de la alianza bilateral para combatir el narcotráfico, el crimen organizado y para la defensa del Canal interoceánico.



















