La líder del ejecutivo mexicano, Claudia Sheinbaum, afirmó que la economía de México es solida, no obstante el ritmo de crecimiento actual necesita un impulso.
“Tenemos un sistema financiero sólido en el país, entonces ¿qué nos falta? Nos falta crecer. En eso estamos de acuerdo. No cualquier crecimiento necesitamos crecer generando bienestar y a eso le llamamos prosperidad compartida, bienestar y sustentabilidad”, declaró la presidenta durante su intervención en la Convención Bancaria celebrada el 19 de marzo en Cancún, Quintana Roo, en el sureste de México.
“Es decir, que México pueda tener mejores niveles de crecimiento, pero que esto se refleje siempre en la disminución de la pobreza, de las desigualdades y mejor calidad de vida para todas las mexicanas y mexicanos”, agregó.
Sheinbaum planteó cinco puntos clave en los que su gobierno está trabajando para mejorar la economía mexicana.
Sobre las nuevas formas de inversión pública e inversión mixta, la presidenta detalló que recientemente se envió al Congreso una nueva ley llamada Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar que tiene el objetivo de generar mecanismos para la inversión pública. Sería un nuevo mecanismo para la inversión mixta, es decir, inversión pública combinada con inversión privada que permita al gobierno de México generar mayor infraestructura en el país, explicó la mandataria.
El segundo punto plateado por Sheinbaum tiene que ver con nuevos esquemas de Nacional Financiera que permitirán ampliar las posibilidades de crédito, particularmente el crédito para la innovación.
En tercer tema fundamental para impulsar el crecimiento de México, según planteó Sheinbaum, es la digitalización integral a través de diversos esquemas financieros. Destacó que para este año el objetivo de su gobierno es establecer la obligatoriedad del pago digital en gasolineras y casetas para potenciar la accesibilidad de estos sistemas en todo el país.
En cuarto lugar, planteó el impulso a las cadenas productivas, particularmente en algunos sectores de la economía mexicana como la industria textilera.
Finalmente, el quinto punto planteado por la presidenta son los incentivos para la inversión, que tienen la finalidad de atraer empresas a nuevas zonas del país. Para lograrlo, el gobierno utilizará incentivos competitivos que dirijan la inversión hacia los Polos de Bienestar. Mediante esquemas modernos de urbanización se busca transformar regiones estratégicas en motores industriales que impulsen el desarrollo equitativo en todo el país.
Después de exponer los puntos en los que trabajará su gobierno, la mandataria instó a los representantes del sector bancario a aumentar los créditos para desencadenar un mayor crecimiento.
"Les pedimos que aumenten el crédito. La banca mexicana tiene mucho todavía que darle al país, le ha dado mucho, pero necesitamos que le dé todavía más”, expresó.
México, consolidado como la segunda mayor economía de América Latina según datos del Banco Mundial, registró una tasa de crecimiento de apenas el 0.8 %, según el Boletín de Indicador 93/26 del INEGI, publicado el 23 de febrero de 2026
Sin embargo, la presidenta mostró su optimismo destacando que en seis años, la pobreza en México se redujo en 13.5 millones de personas, lo que calificó como la mayor disminución en la historia y en América Latina.
Subrayó que el peso se mantiene fuerte, la inflación está controlada y que el país ha logrado contener el impacto internacional sobre los combustibles mediante un esquema de compensación y un acuerdo voluntario para mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos.
La mandataria cerró su discurso resaltando recientemente iniciaron las conversaciones en el marco de la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), describiéndolo como una “gran noticia”. No obstante, la mandataria resaltó que “no son las condiciones que teníamos hace dos años, pero como dije, somos positivos y creo que hay que ser positivos y si trabajamos juntos siempre vamos a salir adelante”.
Las discusiones técnicas bilaterales del tratado iniciaron el 18 de marzo con una reunión entre el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
Durante las discusiones, según informa un comunicado de la Secretaria de Economía del mismo día, los grupos analizaron brechas en cadenas de suministro clave de América del Norte y opciones de política pública para atender dichas brechas, incluyendo una mayor cooperación en materia de seguridad económica, reglas de origen y acciones comerciales complementarias.
Los equipos de Ebrard y Greer mantendrán reuniones constantes para avanzar en los acuerdos y asegurar resultados clave antes de la Revisión Conjunta del 1 de julio, siguiendo las instrucciones de ambos funcionarios, detalla el comunicado.
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