Cinco de los diez desaparecidos de una mina operada por una empresa canadiense fueron confirmados entre los cuerpos hallados en fosas sin identificar la semana pasada, según las autoridades mexicanas.
La minera canadiense Vizla Silver también confirmó que algunos de los trabajadores secuestrados el mes pasado en su proyecto ubicado en Concordia México, fueron encontrados muertos. La empresa con sede en Vancouver, informó el mes pasado que diez trabajadores de su proyecto Pánuco en México fueron secuestrados el 23 de enero.
La empresa de exploración minera declaró en un comunicado de prensa el 09 de febrero que varias familias con seres queridos secuestrados les informaron que sus familiares fueron encontrados muertos. La compañía destacó que está a la espera de la conformación de las autoridades mexicanas y que proporcionará más información según corresponda.
La Procuraduría General de la República (PGR) informó en un comunicado publicado en Facebook el 9 de febrero que los cuerpos restantes aún están pendientes de identificación. Estos fueron localizados en un predio de la localidad de El Verde, municipio de Concordia Sinaloa.
Ni la empresa, ni las autoridades mexicanas ofrecieron comentarios sobre un posoble motivo.
"Estamos devastados por este resultado y la trágica pérdida de vidas. Nuestro más sentido pésame a las familias, amigos y compañeros de trabajo de nuestros colegas y a toda la comunidad de Concordia", declaró el presidente y director ejecutivo de Vizla, Michael Konnert, en el comunicado de prensa. "Nos centramos en la recuperación segura de quiernes siguen desaparecidos y en apoyar a todas las familias afectadas y a nuestra gente durante estos momentos increíblemente difíciles.
La institución explicó que en el hallazgo y la identificación participaron agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la FGR, y de las secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional (GN) y autoridades estatales.
Las autoridades mexicanas anunciaron por primera vez el descubrimiento de restos y cuerpos en un área de búsqueda en curso el 6 de febrero. También anunciaron que cuatro personas sospechosas de estar relacionadas con las desapariciones de los trabajadores fueron arrestadas.
Este lunes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su gobierno está cerca de las familias de los mineros secuestrados hace unas semanas en el estado de Sinaloa para que "no vuelva a ocurrir" una situación así, tras el hallazgo de uno de los cuerpos en una fosa clandestina el domingo.
Sheinbaum también afirmó posteriormente que los sospechosos habían guiado a la policía hasta los cuerpos. "Todo está bajo investigación", declaró el 9 de febrero.
Algunos de los trabajadores de Vizla que desaparecieron habían sido amenazados por grupos del crimen organizado en la región, incluidos los chapitos, una facción del cártel de Sinaloa liderada por los hijos del ex narcotraficante mexicano Joaquín "el chapo Guzmán", dijeron varias de las familias de las víctimas.
El ministro de Seguridad mexicano, Omar García, confirmó el mes pasado que la zona de donde desaparecieron los mineros está bajo el control de los chapitos.
Vizla anunció públicamente los secuestros en su mina de plata el 28 de enero, afirmando que había alertado a las autoridades y que sus equipos de gestión de crisis y respuesta, de seguridad participaban en la búsqueda de los trabajadores desaparecidos. La mina de plata permanece cerrada desde los secuestros.
El gobierno mexicano también incrementó el número de tropas desplegadas en el estado para ayudar a encontrar a los trabajadores. Los más de 1000 efectivos enviados a la región incluían soldados e infantes de marina de élite.
Los funcionarios dijeron que las operaciones mineras pueden ser blanco de los cárteles, ya que las ven como oportunidades de extorsión o para robar y vender ellos mismos mineral valioso.
Sinaloa, uno de los principales estados productores de minerales en el país, también enfrenta una persistente problemática de violencia e inseguridad vinculada al crimen organizado, lo que afecta tanto a comunidades locales como a sectores productivos, incluida la industria minera.













