Bruselas, 14 abr (EFE).- Activistas cubanas se reúnen esta semana con representantes de instituciones de la Unión Europea (UE) para exigir la suspensión del acuerdo de diálogo y cooperación con Cuba, que permita "dejar de legitimar la dictadura" y pedir que se adopten sanciones y restricciones, como se aplica con Venezuela y Nicaragua.
"Nosotros le pedimos a las instituciones europeas que tengan una coherencia en esta política exterior y que no den a Cuba un trato excepcional", explicó este martes a EFE la historiadora del arte Carolina Barrero, quien viajó a Bruselas con la también activista cubana Amelia Calzadilla.
Barrero, exiliada tras manifestarse en 2020 en contra del Gobierno cubano, sostiene que el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (PDCA, por sus siglas en inglés) entre la UE y Cuba es un pacto "fallido" cuya suspensión permitiría "dejar de legitimar a la dictadura" y supondría el fin de la "impunidad [para] los jerarcas del régimen, responsables de las violaciones de derechos humanos" en la isla.
Este pacto, que rige las relaciones entre las dos partes desde 2016, fue puesto en duda por una mayoría del Parlamento Europeo a través de una enmienda aprobada en enero de este año.
Política exterior de restricciones: "Un mensaje de esperanza"
Barrero, quien dirige la ONG Ciudadanía y Libertad, pide que la UE adopte con Cuba una postura análoga a la aplicada con Venezuela o Nicaragua, por la que los veintisiete países miembros han emprendido medidas restrictivas ante la situación humanitaria en ambos países de Latinoamérica.Estas sanciones incluyen la inmovilización de bienes, la prohibición de acceder a fondos de ciudadanos y empresas de la UE, y la restricción de entrada o tránsito por el bloque comunitario, como se aplica hoy con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y con el entorno del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
Por su parte, Calzadilla añade que esta ruptura bilateral no solo serviría para "debilitar al régimen", ya que también lanzaría "un mensaje de esperanza" para la sociedad civil hacia una "democracia real".
Ese mensaje de apoyo llegaría a una población "desanimada" por "su peor" crisis humanitaria, visible en los continuos apagones y la falta de acceso a comida, y por las restricciones a la libertad de expresión y tácticas represivas del gobierno de Miguel Díaz-Canel contra periodistas y activistas, constatadas por Amnistía Internacional.
Una mujer prepara su carrito tras llenar sus bidones con agua en La Habana durante un apagón nacional el 22 de marzo de 2026, el segundo apagón nacional en menos de una semana, debido a las dificultades que atraviesa la red eléctrica por el envejecimiento de la infraestructura y las restricciones petroleras de EE. UU. (Foto de YAMIL LAGE / AFP vía Getty Images)Medidas de Estados Unidos
Sobre la política de presión de Estados Unidos, que incluyen restricciones petroleras a la isla, las activistas dijeron que la crisis humanitaria es "estructural" a la gestión del Gobierno cubano "por casi siete décadas de dictadura" y que las medidas de Washington le sirven al régimen cubano para "victimizarse antes que asumir su responsabilidad"."Nosotras nos criamos con nuestros padres abanicándonos porque no había electricidad, el hambre la vivimos desde niñas. (...) Han usado siempre la retórica del embargo y de las sanciones norteamericanas como un chivo expiatorio", dijo Carolina Barrero.
Sobre la posibilidad de "una toma amistosa o no" de Cuba, que ha mencionado el presidente estadounidense Donald Trump, Barrero confía en el proceso de negociaciones abierto entre ambos países.
"Nadie que defienda los derechos humanos quiere una guerra en su país, nosotras no queremos eso, los cubanos hemos sufrido demasiado", dijo. "Pero tampoco queremos una dictadura y tampoco queremos seguir con el castrismo que nos ha tenido en la opresión bajo una tiranía de 70 años. Tampoco tenemos que elegir entre una cosa y la otra".
Las activistas se reunirán con representantes comunitarios para expresar su petición de cesar el "trato excepcional" de la UE hacia Cuba. Durante su visita se reunirán con la representante especial de la UE para los Derechos Humanos, Kajsa Ollongren; con el diputado en el Parlamento Europeo Antonio López-Istúriz (PPE) y delegaciones del Grupo de Trabajo sobre América Latina y el Caribe (COLAC) y de Derechos Humanos (COHOM).
Carolina Barrero es una joven historiadora cubana, opositora y activista por los derechos humanos en la isla que dirige la organización Ciudadanía y Libertad por los derechos en Cuba, participó en las protestas del 2021 en contra del régimen cubano como miembro del movimiento 27N de artistas e intelectuales y está exiliada en España desde donde continúa la lucha por su país.
Por Ignacio Blanco - EFE

















