Era la madrugada del jueves 5 de marzo cuando un edificio que albergaba varias dependencias entre ellas un asilo de ancianos, colapsó con 29 personas dentro, 12 de ellas lamentablemente fallecieron.
Luego del impactante derrumbe ocurrido en la "Casa de Repouso Pró-Vida", en Minas Gerais, Brasil, solo 9 personas lograron salir por sus propios medios. Las tareas de búsqueda y rescate del Cuerpo de Bomberos Militar de Minas Gerais no se hicieron esperar y se extendieron unas 30 horas.
Durante ese tiempo, los equipos lograron rescatar con vida a 8 personas, entre ellas una pequeña de 2 años, según informó el medio local G1.
El portavoz de los bomberos, el teniente Henrique Barcellos, confirmó a los medios que, tras remover los escombros en los puntos críticos y no haber más reportes de personas desaparecidas, la operación pasó a la fase de "peritaje técnico".
La última víctima fatal encontrada dentro del edificio, fue una anciana de 77 años, localizada en una suite en la parte trasera del inmueble, según el medio local Noticias.r7
Vista aérea de los bomberos de Minas Gerais trabajando en una residencia de ancianos derrumbada en Belo Horizonte, estado de Minas Gerais, Brasil, el 5 de marzo de 2026. (Douglas MAGNO / AFP vía Getty Images)Eliane Martins, vecina del lugar, destacó la solidaridad inmediata de los vecinos: "Todo el mundo se movilizó y ayudó con todo hasta el amanecer", relató al medio.
Pese a la tragedia que cimbró a todo el país, muchas personas pudieron agradecer encontrar a sus familiares con vida.
"Gracias a Dios, no pasó nada donde estaba mi mamá. Estaba en una suite con nueve o siete personas. ¡Ella salió ilesa!", dijo a G1 un hombre que logró rescatar a su madre.
Los heridos fueron trasladados a diversos centros de salud de la capital de Minas Gerais, entre ellos el Hospital Odilon Behrens y la UPA Nordeste.
Este trágico suceso, no solo es doloroso por las pérdidas humanas, sino que reabre un debate ético y legal punzante, es muy probable que la tragedia podría haberse evitado.
Existen controversias en la información surgida de las declaraciones de la Alcaldía, y lo que el Ministerio Público denunció horas después.
La administración municipal, entre ellos el subsecretario de la Defensa Civil de la Prefeitura de Belo Horizonte (PBH), dijeron a los medios locales que el edificio tenía todos los permisos en regla ya que el local poseía licencia valida hasta 2030, y que contaba con los permisos de la vigilancia sanitaria.
En contraste la fiscal Jacqueline Ferreira Moisés en una rueda de prensa oficial el 6 de marzo de 2026 negó la idea de que el lugar fuera "seguro" solo por tener permiso.
Había "infiltraciones en todas las habitaciones, suelos irregulares, barras de apoyo en algunos lugares y oxidadas en otros (...) habitaciones sin ventanas", dijo la fiscal.
El Ministerio Público había solicitado la clausura del "Casa de Repouso Pró-Vida" y el traslado de los ancianos. Sin embargo, según la fiscal, la petición no prosperó en el Tribunal de Justicia de Minas Gerais.














