El presidente ruso, Vladímir Putin, recibió el miércoles en Kazán, Rusia a los líderes del Sudeste Asiático, en un momento en que Moscú busca estrechar lazos con la ASEAN y recabar apoyos para un “orden mundial multipolar” que desafíe el dominio de Estados Unidos.
La reunión, de dos días de duración, que se celebra los días 17 y 18 de junio, tiene como objetivo estudiar formas de ampliar la “asociación estratégica” de Rusia con los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), entre los que se incluyen Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia, Timor Oriental y Vietnam.
El asesor de Asuntos Exteriores del Kremlin, Yuri Ushakov, afirmó que el bloque regional ha mantenido relaciones con Moscú como “socio de diálogo” y ha contado con la participación de funcionarios rusos en reuniones anuales de alto nivel.
Ushakov dijo que los participantes tienen previsto subrayar su compromiso con “la formación de un orden mundial multipolar justo y democrático basado en los principios del Derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”.
Un “orden mundial multipolar” es un sistema global promovido por Rusia y el Partido Comunista Chino (PCCh) en el que varios Estados ostentan un poder significativo, lo que les permite hacer frente a la supuesta hegemonía de Estados Unidos.
Ushakov afirmó que se había producido un “diálogo fructífero, equitativo y constructivo” entre Rusia y la ASEAN.
La cumbre de Kazán, a orillas del río Volga, conmemora el 35.º aniversario de las relaciones entre Rusia y la ASEAN.
En un mensaje dirigido a los participantes en un foro empresarial celebrado al margen de la cumbre el 17 de junio, Putin afirmó que confiaba en que este "crearía nuevas oportunidades para ampliar el comercio, la inversión y la cooperación industrial mutuamente beneficiosos, al tiempo que reforzaría el diálogo directo entre nuestras comunidades empresariales".
Rusia y los países de la ASEAN “defienden conjuntamente la creación de un orden mundial justo y los principios de igualdad soberana de los Estados y de no injerencia en los asuntos internos”, declaró Putin en una recepción oficial para los jefes de delegación celebrada el miércoles por la noche.
“Todos nuestros Estados siguen sus propios modelos de desarrollo y no imponen sus puntos de vista a nadie. Y esta es, sin duda, nuestra fortaleza”, afirmó.
“Rusia está dispuesta a continuar colaborando activamente con los Estados miembros de la ASEAN con el objetivo de reforzar la asociación estratégica, en aras de garantizar la seguridad, el bienestar y la prosperidad de nuestros países y pueblos, así como de la región euroasiática en su conjunto”.
Otra reunión bilateral celebrada al margen de la cumbre fue la mantenida con el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, quien se reunió con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, el martes en Moscú.
Putin afirmó que las relaciones de Rusia con Turquía se estaban “desarrollando de forma constante” y que los contactos entre ambos países eran “verdaderamente amistosos y estaban adquiriendo un nuevo significado”.
Fidan señaló que ambos tenían múltiples temas que tratar.
Moscú sostiene que un mundo multipolar es muy factible y está promoviendo activamente esta idea como objetivo central de su política exterior.
Kirill Babayev, director del Instituto de China y Asia Contemporánea (ICCA) de la Academia de Ciencias de Rusia, declaró a TASS el 18 de junio, al margen del foro, que la “mayoría global” aboga por un mundo multipolar.
El término “mayoría global” fue acuñado por primera vez por Rosemary Campbell-Stevens, una activista británica por la justicia social, que utiliza el pronombre “nosotros” para referirse colectivamente a los pueblos indígenas del Sur Global.
Campbell-Stevens afirma que este lenguaje ayuda a las personas a las que forma a “salir de la paradoja negra en la que podemos encontrarnos atrapados al vivir bajo la mirada de los blancos”.
Sin embargo, Estados Unidos sigue firmemente posicionado como la superpotencia mundial por excelencia.
Según un informe de enero elaborado por Robert D. Blackwill, investigador principal de política exterior estadounidense en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), “una China cada vez más formidable y autoritaria sigue decidida a sustituir a Estados Unidos como nación líder en Asia y, con el tiempo, en el mundo”.
“Dadas las fortalezas materiales, institucionales e ideológicas que Estados Unidos ha tenido desde hace mucho tiempo, la gran estrategia estadounidense consiste en proyectar su gran poder para garantizar la supervivencia del orden mundial”, afirmó.
Añadió que los estrategas “subestiman de forma crónica la capacidad estadounidense para moldear de manera decisiva el orden mundial”.
Señaló que Estados Unidos representa aproximadamente la misma cuota (el 26 %) del producto interior bruto (PIB) mundial que tenía a principios de la década de 1990.
Además, cuenta con el ejército más poderoso del mundo, al que destinará 849 mil millones de dólares en 2025.
Asimismo, “posee un alcance diplomático global, siempre que lo ejerza con destreza y sus alianzas tratadas y estrechas relaciones de colaboración en Asia, Europa y Oriente Medio se mantengan intactas”, afirmó.
“Y su poder supera al de todas las naciones emergentes juntas, que, en cualquier caso, tienen opiniones muy divergentes sobre muchas cuestiones globales”, afirmó Blackwill.
Con información de Associated Press.




















