Bendigo Davies, de 77 años, de Inglaterra, cuya una esperanza de vida era inferior a un mes, se enteró por los médicos que sufría serias complicaciones de salud que ponían en serio peligro su vida, por lo que se apresuró a cumplir su último deseo: casarse con su pareja desde hacía 40 años, Arlaine. El atribuye a su matrimonio el milagro de seguir vivo.
En enero del 2024, Bendigo de Tenbury Wells, Worcestershire, fue ingresado en el Worcestershire Royal Hospital en estado crítico, según la página web de la Fundación de Hospitales de Urgencias de Worcestershire del Servicio Nacional de Salud (NHS). Ahí, los médicos le diagnosticaron leucemia mieloide aguda (LMA) y le informaron que tenía un coágulo de sangre en el pulmón provocado por un muy alto nivel de células leucémicas.
La leucemia mieloide aguda (LMA), es un tipo de cáncer que comienza en la médula ósea, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU. Éste tipo de cáncer crece a partir de las células que normalmente se convertirían en glóbulos blancos, y por lo regular tiene un curso agresivo y avanza rápidamente.
Los médicos daban a Bendigo una esperanza de vida inferior a un mes, y le dijeron que requería un tratamiento urgente con un anticoagulante, pero entrañaba el riesgo de provocar una hemorragia peligrosa para su vida, ya que sus plaquetas estaban muy bajas a causa de la misma enfermedad, limitando así las posibilidades de tratamientos. Además los médicos indicaron que debido a su edad, Ben, como es llamado cariñosamente, no era apto para la quimioterapia habitual y ni para un trasplante de células madre.
Los médicos comunicaron honestamente las vías difíciles para tratar su enfermedad —tanto a Bendigo como a su ahora esposa— por lo que el septuagenario tomó la decisión de continuar con el tratamiento propuesto pese a que eso significara una posible muerte prematura por probables hemorragias fatales e infecciones colaterales.
"Para mí era obvio que se estaba muriendo, lo temía cada día. No hablaba con nadie al respecto, porque sabía que eso lo haría más real", dijo Arlaine, según el comunicado de la Fundación. "Era aterrador, no me hacía ilusiones sobre lo que podría llegar a pasar".
El 26 de enero del mismo año —a sólo tres días de haber ingresado al hospital— el personal del Hospital Worcestershire Royal, transformó el entorno de un hospital en un inolvidable escenario para un día especial que quedará en la memoria de Bendigo y Arlaine.
El personal y los pacientes se colocaron en fila en el pasillo para celebrar el evento, coreando: "Aquí viene la novia" mientras Arlaine caminaba al altar improvisado entre aplausos, porras y sonrisas que resonaban en la sala, enmarcando un momento muy emotivo.
Imagen ilustrativa de unas argollas de matrimonio. (Arek Socha/Pixabay)La ceremonia tuvo lugar en una sala privada donde Bendigo y Arlaine se dieron el: "sí, quiero" junto a sus seres queridos, generando un recuerdo inolvidable lleno de amor y esperanza.
"Creo sinceramente que la razón por la que sobreviví es porque sabía que me iba a casar. Esa esperanza me mantuvo con vida", afirmó Bendigo.
Sobre su día especial, Arlaine dijo: "La boda fue preciosa y fue un día muy feliz".
"Gran parte de ello se debió a las personas increíbles que nos rodeaban, el personal hizo todo lo posible para que fuera un día muy especial", agregó.
Después de casarse en el Hospital Worcestershire Royal, Bendigo pasó las siguientes seis semanas en tratamiento con Venetoclax y Azacitidina, un tipo de quimioterapia. Y contra todo pronóstico, a principios de marzo de 2024 le dieron el alta y pudo disfrutar finalmente de una luna de miel con su nueva esposa.
Dos años después, la LMA de Bendigo está en remisión completa, pero aún requiere un ciclo de cinco días completos de quimioterapia cada seis semanas durante el resto de su vida.
Lo bueno de este régimen de tratamiento es que la pareja puede irse de vacaciones, a menudo a Norfolk, y pueden planificar entre los ciclos de quimioterapia en curso. Con una mentalidad positiva, sigue viviendo la vida al máximo con su esposa.
Uno de sus médicos, el hematólogo Sangam Hebballi, dijo: "Después de pasar seis largas semanas en el hospital pasando por una enfermedad grave y la incertidumbre, Bendigo ha superado múltiples retos clínicos complejos y potencialmente mortales".
Bendigo y Arlaine, que cumplieron la semana pasada su segundo aniversario de casados, han compartido su pasión por la música, ya que así fue como se conocieron durante un festival de folk. Bendigo actualmente sigue tocando la guitarra, cantando y siendo maestro de ceremonias, además toca en solitario o junto a su esposa, en clubes y festivales folk.
La historia de Bendigo es una poderosa historia de esperanza y felicidad.
"Vivamos cada día tal y como viene, nunca se sabe lo que va a pasar mañana, así que si quieres hacer algo, ¡simplemente hazlo!", afirmó.












