Una jueza federal dictaminó el miércoles que la administración Trump no puede poner fin a las protecciones contra la deportación para miles de ciudadanos de Honduras, Nepal y Nicaragua.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que el fin del estatus de protección temporal (TPS) para Nicaragua se produciría en septiembre, el de Honduras también en septiembre y el de Nepal en agosto.
El TPS proporciona exención de deportación y permisos de trabajo a las personas que ya se encuentran en Estados Unidos si sus países de origen sufren un desastre natural, un conflicto armado u otro acontecimiento extraordinario. En virtud de este programa, la secretaria del DHS, Kristi Noem, tiene la autoridad de conceder, prorrogar o revocar las designaciones del TPS para países específicos.
En una orden de 52 páginas del 31 de diciembre, la jueza Trina Thompson, de la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California, citó declaraciones públicas del presidente Donald Trump y Noem sobre los inmigrantes ilegales que, según ella, "reflejan un estereotipo de los inmigrantes protegidos por el programa TPS como invasores criminales y perpetúan la creencia discriminatoria de que ciertas poblaciones de inmigrantes sustituirán a la población blanca".
En la sentencia, Thompson se puso del lado de la Alianza Nacional TPS, un grupo que representa a las personas inscritas en el programa, al afirmar que las terminaciones del TPS estaban motivadas por una "animadversión basada en el origen racial y nacional".
El programa cubre a unos 72,000 hondureños, 13,000 nepalíes y 4000 nicaragüenses, según estimaciones del Departamento de Seguridad Nacional.
La administración Trump ha tratado de poner fin a la mayoría de las designaciones del TPS como parte de un esfuerzo más amplio para restringir la inmigración a Estados Unidos. En las notificaciones de terminación del TPS, la administración afirmó que permitir la entrada de nacionales de esos países va en contra de los intereses de Estados Unidos y que las revisiones demostraron que algunos países que estaban bajo el TPS ya no cumplen sus requisitos.
Bajo la administración Biden, el TPS se amplió para cubrir a cientos de miles de personas que llegaron a Estados Unidos desde Ucrania, Afganistán, Venezuela, Haití y varios otros países. Este año, el departamento de Noem ha tomado medidas para poner fin a las protecciones temporales a los ciudadanos extranjeros de países como Siria, Venezuela, Haití, Cuba y Nicaragua.
Noem y la administración Trump declararon que es necesario poner fin al TPS para determinados países después de que la administración Biden utilizara el programa "para inundar nuestro país con cientos de miles de ciudadanos extranjeros".
En octubre, la Corte Suprema de Estados Unidos permitió a la administración Trump proceder a poner fin al TPS para unos 300,000 venezolanos.
"El pueblo estadounidense no tenía que acudir dos veces a la Corte Suprema para que se hiciera justicia", declaró la subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, en respuesta a la sentencia en ese momento. "El Estatus de Protección Temporal siempre se concibió como tal: temporal. Sin embargo, las administraciones anteriores abusaron, explotaron y tergiversaron el TPS hasta convertirlo en un programa de amnistía de facto".
Desde la sentencia de la alta corte, algunas cortes inferiores han seguido fallando en contra de otras terminaciones. En el ejemplo más reciente, un juez federal de Boston bloqueó el martes una medida para poner fin a las protecciones contra protecciones contra la deportación de cientos de ciudadanos de Sudán del Sur.
Hasta ahora, Noem puso fin al TPS para Afganistán, Birmania, Camerún, Etiopía, Haití, Honduras, Nepal, Nicaragua, Sudán del Sur, Siria y Venezuela, y emitió órdenes para que los ciudadanos de esos países se auto deporten, según el DHS.
Con información de Reuters.















