El reciente alivio del Departamento del Tesoro de EE. UU. a los bancos venezolanos abre nuevas oportunidades para el país, particularmente su futura reincorporación al Fondo Monetario Internacional (FMI), una medida respaldada por el titular del Tesoro, Scott Bessent.
"El FMI está trabajando para reincorporar a Venezuela y que parezca una economía normal", dijo el funcionario el 14 de abril durante un foro de las reuniones de primavera de la organización financiera en Washington.
Bessent aseguró que el FMI “jugará un papel muy importante” en Venezuela.
Durante su intervención, el titular del Tesoro también señaló la importancia del papel del FMI y del Banco Mundial para intervenir en lo que denominó “bucle de deuda” en el que muchos países pobres están atrapados. “Hay mucha deuda no revelada”, dijo Bessent.
El funcionario detalló que estos países piden préstamos solo para pagar intereses de deudas anteriores cayendo en un espiral de pobreza. Advirtió que países prestamistas están utilizando una estrategia de "préstamo para adueñarse", otorgando créditos engañosos y difíciles de pagar con el fin de quedarse con los activos e infraestructura del país deudor cuando este colapsa.
Bessent resaltó el caso de Argentina, donde el FMI intervino.
“El FMI estuvo dispuesto a decir que ‘esta vez es diferente' con Argentina, y Argentina ha sido un éxito fantástico. Están acumulando reservas todos los días mientras hablamos”, dijo el funcionario. “Hay decenas de millones de personas allí que están siendo sacadas de la pobreza”, agregó.
Bessent también señaló que este cambio en Argentina es especial porque fue impulsado por la propia gente. Destacó que no fueron los ricos, sino los jóvenes y las personas con menos recursos quienes decidieron votar por este nuevo camino para salir de la crisis.
El funcionario agregó que el liderazgo del Banco Mundial en términos de energía y desbloqueo de recursos y estabilidad para los países más pobres está de vuelta en una "buena trayectoria".
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la Asamblea Nacional en el Palacio de Miraflores, en Caracas, el 19 de febrero de 2026. (Juan BARRETO / AFP vía Getty Images)El 14 de abril, el Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció el alivio de las restricciones para hacer negocios con bancos venezolanos y ciertos individuos en Caracas, después de años de sanciones impuestas al régimen socialista del exlíder Nicolás Maduro.
Según la información del Tesoro, se permitirán las transacciones financieras con el Banco Central de Venezuela, el cual fue sancionado en abril de 2019, y con los estatales Banco de Venezuela, Banco del Tesoro y Banco Digital de los Trabajadores.
Tras la captura de Maduro el 3 de enero, la administración Trump está buscando incentivar a las corporaciones e individuos estadounidenses a invertir en Venezuela hoy a cargo de la líder interina, Delcy Rodríguez.
Las relaciones diplomáticas entre EE. UU. y Venezuela se rompieron en 2019, después de que la primera administración Trump se negara a reconocer a Maduro como el presidente legítimamente electo de Venezuela y, en su lugar, reconociera a la figura de la oposición Juan Guaidó como el presidente interino legítimo del país.
Durante casi una década, Venezuela ha enfrentado restricciones para realizar transacciones financieras en el extranjero debido a la falta de bancos corresponsales que las faciliten, una situación que empeoró después de que la primera administración Trump impusiera sanciones en 2019.
La flexibilización de las sanciones a los bancos venezolanos llega al mismo tiempo que se implementa un nuevo sistema de suministro de dólares.
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