El presidente de Estados Unidos se pronunció el 11 de enero sobre si el secretario de Estado podría ser el próximo presidente de Cuba.
"Suena bien para mí", dijo Trump en un posteo en Truth Social al compartir una imagen de una publicación del usuario Cliff Smith en X en la que bromea que "Marco Rubio será presidente de Cuba".
En un posteo previo, Trump advirtió que tras la captura en Venezuela de Nicolás Maduro, Cuba ya no tendrá ni el petroleo ni el dinero de Venezuela que recibía a cambio de suministro de personal para "servicios de seguridad" a los dos últimos dictadores venezolanos.
"¡YA NO! La mayoría de esos cubanos han MUERTO en el ataque estadounidense de la semana pasada. (...) NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA, ¡NADA!", dijo Trump en el posteo.
Resaltó además que tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela, los venezolanos se liberaron de "los matones y extorsionadores" que los mantuvieron como rehenes durante tantos años, e instó al régimen cubano a llegar a un acuerdo "antes de que sea demasiado tarde".
The Epoch Times se comunicó con el Departamento de Estado para pedir comentarios de Marco Rubio y no ha recibido respuesta al momento de esta publicación.
El secretario de Estado, Marco Rubio, habla durante una conferencia de prensa mientras el presidente Donald Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, escuchan en el club Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, el 3 de enero de 2026. (Joe Raedle/Getty Images)Rubio es hijo de inmigrantes cubanos que se radicaron en Estados Unidos en 1956, antes de que Fidel Castro tomara el poder en Cuba.
Desde el 2000 Rubio ha desempeñado cargos políticos. Sirvió como legislador republicano de Florida cuando fue elegido por votación para la Cámara de Representantes de Florida. Luego, en el 2012 obtuvo un escaño como senador de los Estados Unidos, que mantuvo por reelección hasta el 21 de enero de 2025, cuando fue aprobado por el Congreso como Secretario de Estado de la administración Trump.
Rubio siempre ha mostrado una posición consistentemente dura y crítica hacia el régimen cubano, marcada en una clara oposición al comunismo.
En repetidas ocasiones calificó al régimen cubano como una amenaza para los derechos humanos y para la seguridad nacional de los Estados Unidos al aliarse con países como China y Rusia y facilitar sus injerencias adversas.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, asiste a un evento en el Departamento de Estado en Washington el 16 de julio de 2025. (Umit Bektas/Reuters)El 7 de enero la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo que tras la detención de Maduro en Caracas por parte de Estados Unidos, México se convirtió en el proveedor más importante de petróleo para Cuba.
"Con la situación actual de Venezuela pues evidentemente México se vuelve un proveedor importante, pero es parte de lo que históricamente se ha venido enviando", dijo Sheinbaum durante su conferencia mañanera.
En este sentido, la presidenta dijo que considera que cada país tiene la soberanía para decidir qué hace con sus recursos naturales.
"Así es nuestra convicción, cada país es soberano y la soberanía tiene que ver con la decisión de sus recursos naturales, más allá de la visión de otro país", expresó.
Ese mismo día Carlos Gimenez, congresista republicano de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, advirtió que el apoyo petrolero de México a Cuba podría tener algunas consecuencias.
"No se equivoquen: si el gobierno de Sheinbaum continúa regalando petróleo a la dictadura terrorista de La Habana, habrá graves consecuencias al renegociar el Tratado de Libre Comercio (T-MEC)", dijo Gimenez en un posteo en X del 7 de enero.
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