CHICAGO.— Una ola de tiroteos en Chicago dejó al menos siete muertos y 38 heridos desde la noche del viernes, informó la policía. Los hechos llevaron al presidente Donald Trump a renovar su llamado a una intervención militar en la tercera ciudad más poblada de Estados Unidos.
“¿Por qué el gobernador Pritzker no me llama para pedir ayuda? Podría convertir a Chicago en una ciudad segura en UN MES. En UN AÑO sería una de las más seguras”, escribió Trump la mañana del domingo en una publicación en Truth Social.
La oficina del gobernador de Illinois, JB Pritzker, considerado un posible aspirante demócrata a la presidencia en 2028 y quien ha rechazado repetidamente los llamados de Trump a una intervención militar, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Durante el gobierno de Trump, soldados de la Guardia Nacional fueron desplegados en operaciones contra el crimen en ciudades gobernadas por demócratas, entre ellas Nueva Orleans, Washington y Memphis, Tennessee.
Aunque los datos del Departamento de Policía de Chicago muestran un ligero aumento en los tiroteos en comparación con la primera mitad del año pasado, los índices de delincuencia violenta han disminuido en términos generales en la ciudad durante los últimos años, en línea con la tendencia observada a nivel nacional.
Según información preliminar difundida por la policía de Chicago, desde las 5:00 p.m. del viernes se registraron al menos dos docenas de tiroteos. Entre los fallecidos se encuentran un joven de 21 años que recibió un disparo en el pecho el domingo, otro de 18 años baleado en la axila la noche del sábado y un hombre de 50 años herido de bala en el pecho el viernes.
Al menos 12 personas que se encontraban reunidas en una calle de Chicago resultaron heridas de bala la noche del viernes después de que una camioneta SUV se acercara y dos personas a bordo abrieran fuego, informó la policía.
Las víctimas fueron ocho hombres y cuatro mujeres de entre 17 y 47 años, quienes recibían atención médica en cuatro hospitales distintos. La policía señaló además que otro hombre sufrió heridas y no aceptó atención médica.
El tiroteo ocurrió durante Juneteenth, la festividad que conmemora el fin de la esclavitud en Estados Unidos. Horas antes, el expresidente Barack Obama y la ex primera dama Michelle Obama habían dado la bienvenida a los primeros visitantes del centro presidencial de Obama, ubicado en el South Side de Chicago.
“Lo que debía haber sido una noche de celebración y reflexión comunitaria por Juneteenth quedó truncado por un atroz acto de violencia”, escribió el alcalde Brandon Johnson en una publicación en X el sábado. “Mis pensamientos y oraciones están con las víctimas y sus seres queridos”.
“La violencia no tiene cabida en nuestra ciudad y los responsables rendirán cuentas”, agregó.
Otras grandes ciudades de Estados Unidos también registraron tiroteos durante el fin de semana. En Filadelfia, dos personas murieron y otras dos resultaron heridas en un tiroteo ocurrido la madrugada del domingo, según informó Fox 29. En Cincinnati, un tiroteo dejó tres muertos la noche del sábado, reportó WLWT. Asimismo, la policía de Kansas City, Misuri, informó que investiga un tiroteo ocurrido la noche del viernes que dejó un muerto y cinco heridos.




















