Restaurar el dominio marítimo de Estados Unidos: un imperativo nacional
Como oficial de inteligencia naval de carrera, pasé años observando el ascenso marítimo de China. Informe tras informe se advertía de las intenciones cada vez más agresivas de China en materia de poderío marítimo y, sin embargo, todo ese análisis tuvo un impacto insignificante en la postura naval de Estados Unidos. Ahora, observando desde fuera, sigo alarmado por la creciente brecha entre las capacidades navales y de construcción naval de Estados Unidos y la República Popular China. Lo que antes era una acumulación lenta y metódica por parte de la Armada del Ejército Popular de Liberación de China (PLAN) se ha acelerado hasta convertirse en una amenaza estratégica en rápido crecimiento para la supremacía marítima de Estados Unidos, tanto en el ámbito comercial como en el militar. Sin exagerar, Estados Unidos se enfrenta a una crisis de seguridad nacional urgente.