La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este martes que México no descarta una eventual mediación entre Cuba y Estados Unidos, pero subrayó que cualquier iniciativa depende de la voluntad de ambas partes y no de una decisión unilateral por parte del gobierno mexicano.
"No es un asunto personal —porque es México— no es la presidenta, es México en la mejor historia de nuestra diplomacia y política exterior siempre va a estar dispuesto a apoyar la soberanía de los pueblos y el diálogo para la solución pacífica de conflictos", dijo Sheinbaum durante su conferencia matutina en el Palacio Nacional, el 3 de febrero.
La mandataria explicó que una eventual mediación solo podría darse si La Habana y Washington así lo solicitan ambos gobiernos.
"Eso depende de Cuba y Estados Unidos, Cuba es un país soberano, independiente; Estados Unidos, también", señaló. "México siempre ha puesto la mesa para poder atender cualquier conflicto en muchos momentos de su historia y esta no es la excepción".
Sheinbaum vinculó esta postura reiterando los principios históricos de la política exterior mexicana, en particular con la Doctrina Estrada.
Esta doctrina fue creada en 1930 por el diplomático sinaloense Genaro Estrada y consagra los principios de la no intervención y la autodeterminación de los pueblos en la política exterior de México, según la página del Museo Legislativo.
"No es un asunto personal, es un asunto de la historia de la política exterior mexicana, de la Doctrina Estrada, es más, es una doctrina que viene desde Carranza", reiteró la mandataria al recordar que México ha tenido etapas contrastantes en su actuación internacional.
Añadió que la defensa de la soberanía es un mandato constitucional y una convicción política.
Sobre una posible propuesta concreta, aclaró: "Tiene que venir de ellos, nosotros lo hemos dicho públicamente y en privado, pero ya depende de que se den las condiciones".
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana tras la detención del líder venezolano, Nicolas Maduro, a inicios de enero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 2 de febrero que México dejaría de enviar petróleo a Cuba, intensificando una estrategia de presión para reducir los suministros energéticos de la isla y empujarla hacia negociaciones.
"México va a dejar de enviarles petróleo", dijo Trump a los periodistas en la Oficina Oval.
Cuba depende en gran medida del petróleo importado y México ha sido uno de sus principales proveedores, solo por detrás de Venezuela. La campaña de presión de Trump llega cuando Cuba ha estado lidiando con apagones continuos, escasez de combustible y una crisis económica cada vez más profunda en los últimos meses.
En este escenario, funcionarios cubanos han reconocido intercambios limitados de mensajes con Estados Unidos, aunque han negado la existencia de un diálogo formal.
Esta no es la primera vez que Sheinbaum contempla la propuesta de que México funja como mediador en situaciones de conflictos. El 17 de diciembre de 2025, dijo que México podría buscar un diálogo entre Estados Unidos y Venezuela si las partes se lo proponen.
En esa ocasión, las declaraciones de Sheinbaum fueron en respuesta al bloqueo total y completo de la armada estadounidense a las costas de Venezuela.
Con información de Tom Ozimek.
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