El Parlamento Europeo votará el próximo mes de julio la ratificación del acuerdo comercial modernizado entre la Unión Europea y México, que actualizará un pacto de principios de siglo y eliminará hasta el 100 % de los aranceles sobre exportaciones importantes de la UE, como el queso, las aves de corral, el porcino, el chocolate o el vino.
Las comisiones de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional del Parlamento Europeo examinaron este miércoles el informe sobre este acuerdo comercial entre la UE y México, para el que esperan la solicitud de consentimiento por parte del Consejo de la Unión Europea (los países) a finales del mes de mayo y un primer voto parlamentario el 23 de junio.
"En este caso, (...) el voto en pleno tendría lugar en julio", explicó el presidente de la comisión de Asuntos Exteriores, David McAllister, que incidió en que "desde un punto de vista geopolítico, el cierre de este acuerdo llega en el momento idóneo" para diversificar socios y reducir dependencias.
Los líderes europeos y mexicanos firmarán el acuerdo en una cumbre en Ciudad de México a mediados de mayo, si todo sale según lo previsto.
Los dos responsables de la ratificación del acuerdo en la Eurocámara, los españoles Javi López (PSOE) y Borja Giménez (PP), defendieron ante el resto de eurodiputados los beneficios de un acuerdo que, señalaron, convertirá la relación histórica entre la UE y México "en una auténtica alianza estratégica del siglo XXI".
"Llevamos diez años trabajando para negociar la modernización de este acuerdo. Diez años después estamos aquí, iniciando el trámite parlamentario para dar el visto bueno a este nuevo acuerdo con un país que es mucho más que un socio y un aliado", señaló López, que tildó a México de "una de las mejores definiciones de 'socio afín' para la UE".
Más allá de las mejores relaciones comerciales, el eurodiputado socialista valoró la modernización del pacto como "una póliza de seguro geopolítica" y aplaudió que la UE esté siendo "capaz de abrirse al mundo como respuesta a los retos" mientras otros "se repliegan sobre sí mismos".
También Giménez incidió en que "el mundo ha cambiado por completo" desde que la UE y México firmaran su acuerdo global original en el año 2000 y señaló que la eliminación de prácticamente todos los aranceles vigentes en productos como el queso, las aves de corral o la carne de cerdo o la protección de 568 indicaciones geográficas europeas son una oportunidad para los agricultores y exportadores europeos.
"Se mejora el acceso al mercado para sectores como el automóvil, los productos farmacéuticos, los alimentos y bebidas o los productos sanitarios, se refuerzan las normas sobre contratación pública y propiedad intelectual y, en el escenario más ambicioso, se estima que las exportaciones de bienes y servicios de la Unión Europea podrían aumentar hasta un 75 %", cifró el popular.
Giménez recalcó, no obstante, algunas inquietudes de las empresas europeas, como la reciente reforma judicial y electoral de México, que "genera cierta preocupación y debilita el panorama regulatorio" en este país; los problemas de seguridad, violencia, narcotráfico y corrupción; o la cuestión energética, que ha quedado fuera del acuerdo.















