La calificadora Standard & Poor’s (S&P) cambió este martes de estable a negativa la perspectiva de la calificación soberana de México y registró la nota en moneda extranjera de largo plazo en ‘BBB’ y en moneda local en ‘BBB+’ debido al riesgo de una consolidación fiscal provocado por el bajo crecimiento económico y la acumulación en los niveles de la deuda pública.
“El lento crecimiento económico de México, las restricciones presupuestarias y la materialización de pasivos contingentes pueden resultar en una consolidación fiscal muy gradual y un aumento moderado de la deuda pública”, expresó la agencia en un comunicado.
La previsión señaló que espera una relación sólida entre México y EE. UU., sin embargo, advirtió que “la incertidumbre” sobre la renegociación del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) “debilita la confianza de los inversores”, lo que también podría rebajar la calificación por reveses inesperados en el comercio internacional.
Debido a la incertidumbre por la revisión del T-MEC, así como la baja inversión privada y el aumento en precios de energía, la calificadora prevé un crecimiento de la economía mexicana de apenas 1 % en 2026.
El lunes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) del gobierno de México ajustó a la baja su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y lo colocó en 2.3 % para 2026 tras haber pronosticado un crecimiento del 3 %.
La calificadora también destacó que el apoyo financiero de las empresas estatales Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) podría agravar la rigidez fiscal del país y presionar sus finanzas públicas.
“Los malos resultados operativos de Pemex podrían llevar al gobierno a proporcionar más fondos para cubrir futuras pérdidas financieras, lo que agravaría el déficit fiscal”, recalcó el texto.
Según sus estimaciones, el déficit del gobierno se ubicó en 4.9 % del PIB en 2025, frente al 5.2 % anotado en 2024, además resaltó que la deuda neta del gobierno podría aumentar hasta 54 % del PIB hacia 2029, desde el 49 % en 2025.
En ese sentido, indicó que podría recortar la calificación en los próximos 24 meses si México no reduce su déficit fiscal o deteriora su relación comercial con Estados Unidos.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda celebró la ratificación y agregó que el país norteamericano mantiene el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana.
En el caso de México, Fitch ha mantenido la calificación en BBB-, Moody’s en Baa2 y DBRS en BBB.















