WASHINGTON—El presidente Donald Trump confirmó en una nueva entrevista que reprendió duramente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por la campaña militar de Israel en el Líbano.
Axios informó en primicia, citando fuentes anónimas, que Trump había reprendido a Netanyahu en una llamada telefónica el 1 de junio, había afirmado que había ayudado a evitar que el líder israelí fuera a la cárcel y había proferido improperios al instar a las fuerzas israelíes a moderar su campaña contra Hezbolá, el grupo terrorista designado con sede en el Líbano.
Cuando se le preguntó durante una entrevista con el New York Post si había criticado a Netanyahu tal y como se había informado, Trump respondió: "Lo hice, pero no diría que [estuviera] enfadado".
“Me sentía un poco molesto con él, siempre en conflicto con el Líbano. Ya sabe, en un momento dado le dije: ‘Bibi, tenemos que poner fin a esto’”, añadió Trump.
Las autoridades iraníes han expresado en repetidas ocasiones su oposición a las recientes acciones militares israelíes contra Hezbolá, que históricamente ha estado alineado con Teherán. Las medidas del gobierno de Netanyahu para intensificar la presión sobre la facción libanesa han comenzado a complicar los esfuerzos por resolver el actual enfrentamiento armado con Irán.
Tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 contra el sur de Israel, Hezbolá lanzó sus propios ataques contra territorio israelí a lo largo de la frontera con el Líbano. Las fuerzas israelíes lanzaron una incursión terrestre en el sur del Líbano en octubre de 2024 y mantienen su presencia allí desde entonces.
Tras el inicio de las operaciones militares de las fuerzas estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero, Hezbolá reanudó sus ataques contra Israel.
Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego el 7 de abril, pero esa tregua se vio sacudida a los pocos días, ya que los líderes iraníes se mostraron reacios a aceptarla mientras continuaban las operaciones israelíes contra Hezbolá. Posteriormente, la Administración Trump negoció un alto el fuego paralelo entre los Gobiernos israelí y libanés, pero Teherán se ha quejado de continuas infracciones.
Tras su conversación telefónica del 1 de junio con Trump, Netanyahu afirmó que la postura de Israel “sigue siendo la misma”. Dijo que Israel estaba dispuesto a atacar objetivos en Beirut si Hezbolá lanzaba nuevos ataques contra el territorio o la población de Israel. Netanyahu también afirmó que las fuerzas israelíes continuarían con las operaciones terrestres previstas en el sur del Líbano.
El petrolero Bili, con bandera de Gambia, se encuentra fondeado en el estrecho de Ormuz, frente a Bandar Abbas, en el sur de Irán, el 2 de mayo de 2026. (Amirhossein KhorgooeI/ISNA/AFP vía Getty Images).Las autoridades iraníes también plantearon objeciones al bloqueo estadounidense de los puertos y el comercio marítimo iraníes, que entró en vigor el 13 de abril.
Las fuerzas estadounidenses lanzaron un misil contra la sala de máquinas de un petrolero el 2 de junio, deteniendo su avance hacia un puerto iraní. Tras esa acción de aplicación del bloqueo, las fuerzas iraníes lanzaron nuevos ataques con misiles y drones dirigidos contra Kuwait y Baréin.
Teherán justificó los ataques contra Kuwait y Baréin alegando que esos dos Estados del Golfo habían permitido a las fuerzas estadounidenses utilizar su territorio para lanzar ataques contra intereses iraníes.
Las autoridades kuwaitíes informaron de que una persona había fallecido y varias más habían resultado heridas cuando un dron iraní impactó en el Aeropuerto Internacional de Kuwait. El ejército estadounidense informó de que algunos proyectiles iraníes dirigidos contra Kuwait no alcanzaron su objetivo, mientras que las fuerzas estadounidenses y aliadas interceptaron otros proyectiles dirigidos contra Kuwait y Baréin sin que se produjeran daños al personal estadounidense.

















