DUBAI—Irán ha detenido a 500 personas acusadas de compartir información con el enemigo, según declaró el domingo el jefe de la policía de la República Islámica, mientras los aviones de combate israelíes y estadounidenses siguen atacando nuevos objetivos en el país.
La mitad de esos casos se referían a incidentes graves, “entre ellos personas que proporcionaron información para atacar objetivos y personas que grabaron imágenes de los lugares de los ataques y las enviaron”, afirmó Ahmadreza Radan, sin dar más detalles sobre cuándo se produjeron las detenciones.
Anteriormente, los medios de comunicación iraníes informaron de decenas de detenciones en varias regiones el domingo.
En el noroeste de Irán, la agencia de noticias semioficial Tasnim informó de que 20 personas fueron detenidas tras ser acusadas por la fiscalía provincial de enviar a Israel datos sobre la ubicación de instalaciones militares y de seguridad iraníes.
En el noreste de Irán, una zona que se ha visto relativamente poco afectada por los ataques aéreos, Tasnim informó de la detención de 10 personas, algunas de las cuales están acusadas de recabar información sobre ubicaciones sensibles e infraestructuras económicas.
“Mientras el enemigo sionista (Israel) y Estados Unidos intentan invadir Irán, activan simultáneamente a mercenarios y espías para provocar disturbios como siguiente paso”, declaró una delegación provincial de la organización de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, según Tasnim.
La Student News Network también informó de que tres personas fueron detenidas en la provincia occidental de Lorestán por “intentar alterar la opinión pública… y quemar símbolos de luto”.
Israel ha comenzado a atacar puestos de control de seguridad basándose en información proporcionada por informantes sobre el terreno, lo que supone una nueva fase de su ofensiva contra Irán, según declaró esta semana a Reuters una fuente al corriente de la estrategia militar israelí.
En enero, semanas antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran la actual guerra contra Irán, se produjeron protestas antigubernamentales generalizadas en Irán que fueron reprimidas en la represión más sangrienta de la historia de la República Islámica.
Las autoridades habían culpado a Israel y a Estados Unidos de fomentar lo que, según ellas, eran “disturbios violentos” destinados a derrocar al establishment clerical.
Con informacion de Dubái












