La embajada de Estados Unidos en Bagdad instó a todos los ciudadanos estadounidenses a abandonar Irak de inmediato este sábado 14 de marzo.
“Los ciudadanos estadounidenses deben abandonar Irak de inmediato”, según una alerta de seguridad publicada este día por la Embajada de Estados Unidos en Bagdad.
La alerta advierte que terroristas alineados con Irán estaban alentando y llevando a cabo ataques contra ciudadanos estadounidenses y personas vinculadas con Estados Unidos en todo Irak, incluida la región del Kurdistán iraquí (RKI).
"Milicias terroristas afines a Irán han atacado repetidamente la Zona Internacional en el centro de Bagdad", indica la alerta.
"La Zona Internacional permanece cerrada, salvo contadas excepciones. También se han registrado repetidos ataques en los alrededores del Aeropuerto Internacional de Erbil y el Consulado General", agrega.
Las autoridades estadounidenses instan a los ciudadanos a mantenerse alejados de la Embajada en Bagdad y del Consulado general en Erbil debido a la amenaza constante de misiles, drones y cohetes en el espacio aéreo iraquí.
Cualquier ciudadano estadounidense que desee abandonar Irak recibirá opciones de salida por parte del gobierno de Estados Unidos, que ha ayudado a casi 34,000 estadounidenses en la región desde que el conflicto con Irán se intensificó el 28 de febrero.
Pero la salida de Irak podría ser complicada.
Los vuelos comerciales no pueden salir del país porque el espacio aéreo está cerrado.
Se recomienda a quienes deseen abandonar Irak que utilicen el transporte terrestre para viajar a otros países.
La región ha estado sumida en la incertidumbre desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la Operación Furia Épica contra Irán el 28 de febrero, en la que murieron el líder supremo iraní Ali Khamenei y decenas de otros altos funcionarios iraníes.
Irak figura en la lista de países con una advertencia de Nivel 4: No viajar, emitida por el Departamento de Estado desde el 2 de marzo, debido al terrorismo, los secuestros, el conflicto armado, los disturbios civiles y la limitada capacidad del gobierno estadounidense para proporcionar servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses en Irak.














