El presidente Donald Trump firmó este jueves una proclamación que reabre grandes extensiones de varios monumentos nacionales marinos del Pacífico a la pesca comercial. Según indicó, las leyes federales de conservación vigentes ya ofrecen suficiente protección a los recursos marinos al mismo tiempo que permiten oportunidades económicas para los pescadores estadounidenses.
La proclamación modifica acciones presidenciales anteriores que restringían la pesca comercial en ciertas zonas del Monumento Nacional Marino de Papahānaumokuākea, cerca de Hawái, el Monumento Nacional Marino de la Fosa de las Marianas y el Monumento Nacional Marino del Atolón Rose, en el Pacífico Sur, informó la Casa Blanca.
Trump dijo que las leyes federales ya brindan una gestión integral y protecciones para la conservación de los ecosistemas y las especies marinas.
"Cientos de miles de kilómetros cuadrados de océano quedaron aislados para ellos. No pueden pescar", dijo durante la firma de la orden. "Otros sí podían pescar. Ellos no. A estas personas no se les permitía pescar. ¿Se imaginan? ¿Alguna vez pensaron que esto iba a suceder mientras crecían?… Que algún día les quitarían el derecho a pescar en el Océano Pacífico. ¡Vaya montón de idiotas!"
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) aplaudió las acciones de Trump.
La NOAA afirmó que las prohibiciones anteriores sobre la pesca comercial en el Océano Pacífico obligaron a los pescadores comerciales estadounidenses a adentrarse más en aguas internacionales, donde tuvieron que competir contra "flotas pesqueras extranjeras mal reguladas".
"El restablecimiento del acceso a la pesca comercial en estas zonas vitales refleja el compromiso constante de esta Administración con la pesca estadounidense, que se fundamenta en una ciencia rigurosa, una vigilancia exhaustiva, una aplicación estricta de la ley y la dedicación diaria de nuestros pescadores", dijo Neil Jacobs, administrador de la NOAA, en un comunicado.
"Esta medida histórica permitirá que más pescado capturado por estadounidenses llegue a las mesas de los hogares estadounidenses".
Trump ha tomado una serie de medidas destinadas a ampliar las oportunidades de pesca comercial en Estados Unidos e impulsar la producción nacional de productos del mar.
En abril de 2025, firmó una orden ejecutiva centrada en la reducción de regulaciones, contrarrestar las prácticas comerciales extranjeras desleales, aumentar las exportaciones de productos del mar y la creación de una estrategia para la industria pesquera denominada "Estados Unidos Primero". También reabrió el acceso a la pesca comercial dentro del Monumento Nacional Marino de las Islas Remotas del Pacífico.
En febrero de 2026, Trump amplió ese esfuerzo al reabrir el Monumento Nacional Marino de Cañones y Montes Submarinos del Noreste en el Océano Atlántico a la pesca comercial.
Por su parte, la organización ambientalista Earthjustice, anunció que emprenderá acciones legales contra la administración Trump. Considera que la orden amenaza el hábitat de especies críticas dentro y alrededor de los monumentos.
"La pesca comercial en nuestros monumentos marinos protegidos no solo sería desastrosa para el medio ambiente, sino que tampoco beneficia en nada a la industria pesquera", dijo David Henkin, subdirector jurídico de la oficina de Earthjustice en el Pacífico Central.
"Sin la pesca en los monumentos, las pesquerías estadounidenses alcanzan sus límites de captura de atún cada año. Una gestión basada en la ciencia, en beneficio de las generaciones presentes y futuras, requiere áreas marinas protegidas. Los refugios seguros permiten que la vida marina mantenga poblaciones saludables y evitan que la avaricia corporativa agote la vida en el océano. Nos veremos con la administración en los juzgados".




















