Estados Unidos y México crearon el nuevo Grupo Bilateral de Implementación (BIG) para establecer una mejor coordinación e implementación de resultados en materia de seguridad entre ambos países.
El secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco y el embajador de EE. UU. en México, Ronald Johnson se reunieron el 12 de junio en la embajada de EE. UU. en México, junto con delegaciones conformadas por funcionarios de 12 dependencias mexicanas y 15 agencias del gobierno estadounidense.
"Pusimos en marcha el Grupo Bilateral de Implementación (BIG, por sus siglas en inglés) y nos dirigimos a los funcionarios estadounidenses y mexicanos que encabezarán esta nueva etapa de la cooperación bilateral", se lee en una declaración del embajador Johnson publicada en X.
El nuevo grupo bilateral tendrá la función de permitir "una coordinación más eficaz y constante" con el objetivo de mejorar la implementación de las acciones y resultados en materia de seguridad, representando "la siguiente etapa en la evolución de nuestra cooperación", agrega el documento.
Johnson además destacó los esfuerzos que han realizado de manera conjunta el presidente Trump y la presidenta Sheinbaum para detener el flujo de drogas, armas ilegales, migración ilegal y trata de personas. También mencionó el combate a organizaciones transnacionales y el desmantelamiento de redes de financiamiento ilícito y robo de hidrocarburos.
El embajador agregó que la cooperación ha dado resultados, señalando la reducción del 95% del flujo marítimo de drogas de México a EE. UU. y la disminución del 35% en las muertes por sobredosis en suelo estadounidense. Asimismo, mencionó que México ha asegurado más de 400 toneladas de drogas y desmantelado 2300 narcolaboratorios, y EE. UU. ha decomisado 36,000 armas de fuego ilegales.
"Los Estados Unidos y México logran más cuando trabajan juntos. Al profundizar nuestra cooperación, podemos seguir construyendo naciones más seguras, más fuertes y más prósperas", finaliza la declaración de Johnson.
El secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco Álvarez. Imagen de archivo. (EFE/Isaac Esquivel)Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, también emitió un comunicado sobre la reunión, explicando que el BIG es "un nuevo mecanismo de diálogo bilateral en materia de seguridad". Además de destacar los esfuerzos coordinados y avances tras la cooperación de ambos gobiernos.
"Entre ellos, sobresalen la reducción de 76% en los aseguramientos de fentanilo en la frontera sur de Estados Unidos y la disminución de 22.1% en las muertes por sobredosis asociadas al consumo de opioides sintéticos", reza el documento.
La SRE agregó que la cooperación bilateral "debe desarrollarse con pleno respeto a la soberanía e integridad territorial de ambos países, bajo los principios de confianza mutua, responsabilidad compartida y diferenciada, y cooperación sin subordinación".
La implementación del nuevo grupo bilateral, se da en el marco de la reciente presión que ha ejercido el gobierno de EE. UU. sobre México para combatir el narcotráfico.
A inicios de mayo el presidente Trump declaró que si México no va a "hacer el trabajo, lo haremos nosotros". Al siguiente día, la presidenta Sheinbaum respondió que su país "está actuando" y recapituló la reducción de homicidios, el desmantelamiento de laboratorios, las detenciones de personas clave, además de la reducción del tráfico de fentanilo.
Casi un mes después, el 10 de junio Trump declaró que EE. UU. continuará combatiendo el tráfico de droga, pero ahora por tierra.
"Odio decirle esto a México, pero ahora nos enfocamos en los cruces por tierra, porque el mar era más difícil", dijo el mandatario en el Despacho Oval.
Días antes, el secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio, y su homólogo mexicano Roberto Velasco, sostuvieron una llamada telefónica, donde EE. UU. instó a México a "acelerar medidas decisivas para desmantelar los cárteles", según un comunicado difundido por el Departamento de Estado (DOS).
En febrero de 2025, el DOS designó oficialmente al Cártel de Sinaloa, al Cártel de Jalisco Nueva Generación, al Cártel del Noreste y otros grupos criminales mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
Además, la presión se intensificó a finales de abril tras las acusaciones por parte de EE. UU. en contra de funcionarios y exfuncionarios mexicanos por presuntamente colaborar con el Cartel de Sinaloa.
Con información de Eduardo Tzompa y Estela Hernández.





















