El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves defendió la cumbre "Escudo de las Américas" convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la que asistió junto con otros 11 líderes de países latinoamericanos. Además, el mandatario no descartó el apoyo militar estadounidense para combatir al crimen organizado en su país.
"Si tuviéramos que pedir apoyo de fuerza militar tendremos que ir a la Asamblea Legislativa. ¿De qué se espantan? Necesitaríamos los votos que sean necesarios de nuestra Asamblea, de nuestros diputados", dijo el presidente costarricense durante su conferencia de prensa semanal publicada el 11 de marzo.
Tras ser cuestionado por los reporteros ante las críticas de la oposición que señalan su participación como una acción inconstitucional, el presidente Chaves dijo que "nadie está hablando de fuerza militar necesariamente".
"No estamos hablando más que de asegurarnos de que la capacidad de respuesta de nuestras fuerzas policiales tengan la misma proporción que la capacidad de ataque de estas fuerzas que son combatientes no estatales", explicó el presidente.
El presidente hizo referencia al caso reciente de México después del abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", principal líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con los ataques por presuntos miembros del cartel que generaron terror entre la población y ocasionaron la muerte de miembros de las fuerzas del orden mexicanas.
“No queremos tener a nuestras fuerzas policiales totalmente desamparadas como en el caso de México, donde cárteles, que son organizaciones militares no estatales, puedan matar a nuestra Policía y a nuestra gente", dijo el mandatario.
Ante la afirmación del opositor Partido Liberación Nacional, Miguel Guillén, quien afirma que se podría estar violando la Constitución Política al haber participado en el “Escudo de las Américas”, el presidente costarricense aseguró que la participación del país se encuentra dentro de las leyes y la Constitución Política.
La presidenta electa y actual ministra, Laura Fernández Delgado, quien acompañó a Chaves a la cumbre convocada por el presidente Trump en Miami y también durante la conferencia semanal, dijo en esta última que durante su gobierno, próximo a iniciar el 8 de mayo, no permitirá que el crimen organizado se apodere del país.
"Se asombran cuando deberían alegrarse y ver que con profundo sentido de responsabilidad con el país, con la vida y la tranquilidad de las familias costarricenses hemos buscado caminos al amparo de las leyes de nuestro país para tener alianza, para que Costa Rica no se quede sola en un flagelo que día con día se fortalece con recursos económicos y tecnología", dijo Fernández.
Agregó que la participación de Chaves y ella en la cumbre posiciona al gobierno de Costa Rica "como un aliado, no solo del gobierno de los Estados Unidos, sino de un bloque de países con quienes tenemos comunión de pensamiento, de cómo debemos enfrentarnos al crimen organizado, a la violencia, al sicariato, pero también en cómo empezar un modelo de desarrollo económico que genere bienestar, prosperidad".
Julio Shiling escribió un artículo de opinión en The Epoch Times titulado “La Cumbre Escudo de las Américas: Un escudo en defensa de la libertad”, que esta iniciativa “representa un esfuerzo por construir una coalición hemisférica coordinada entre gobiernos alineados con la gobernanza democrática, las economías de mercado y políticas de seguridad firmes”.
Explica que al estar centrada en la cooperación contra el crimen transnacional, el narcoterrorismo, la migración descontrolada, las ideologías autoritarias y la creciente influencia de potencias extrahemisféricas, la iniciativa busca fortalecer la coordinación estratégica entre Estados afines y reforzar el principio de defensa colectiva en el hemisferio occidental.
Schilling asegura que occidente enfrenta presión por diferentes frentes en los ámbitos de la seguridad, política y geopolítica.
“Las redes criminales transnacionales operan a través de fronteras con creciente sofisticación, los regímenes autoritarios continúan generando inestabilidad regional y flujos migratorios, y actores externos como China, Rusia e Irán han ampliado su presencia económica, tecnológica y estratégica en las Américas”, detalla el autor.
En este contexto, el autor señala que la cumbre simplemente pone en el foco el debate de sí la alineación ideológica y la cooperación en materia de seguridad entre socios selectos podrían convertirse en un mecanismo más eficaz para enfrentar amenazas compartidas que las alianzas de muchos miembros que no están realmente unidos.















