El presidente Donald Trump asistirá a la cumbre de la OTAN en Turquía el próximo mes, según anunció el secretario de Estado Marco Rubio, en medio de las tensiones entre el presidente y la Unión de Defensa por el apoyo brindado durante la guerra con Irán.
En su comparecencia ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes el 3 de junio, Rubio se refirió a la frustración de Trump por el hecho de que algunos miembros de la OTAN no permitieran a las fuerzas estadounidenses utilizar sus bases para misiones recientes en Medio Oriente.
"Estados Unidos sigue siendo miembro de la OTAN, y estaremos presentes en Turquía para abordar todos estos temas. El propio presidente asistirá a la próxima reunión de jefes de Estado de la OTAN, donde se aclararán todos estos puntos", declaró Rubio.
"Seguimos en la OTAN, pero la OTAN necesita cambios significativos, y el presidente lo ha dejado claro. Está decepcionado con la OTAN".
Algunos miembros de la OTAN se resististen a apoyar la campaña de Estados Unidos contra el régimen iraní, lo que ha llevado al gobierno de Trump a considerar una reevaluación de la utilidad de la alianza de defensa.
Anteriormente Trump calificó a la OTAN de "tigre de papel" y planteó retirarse de la organización.
La próxima cumbre de la OTAN se celebrará en Ankara, Turquía, los días 7 y 8 de julio.
Rubio declaró ante los legisladores el miércoles que esta reunión "es probablemente la más importante en la historia de la OTAN", debido a los problemas surgidos en los últimos meses.
Se necesita reciprocidad en la OTAN
En sus declaraciones ante los legisladores, Rubio reiteró puntos que ya había mencionado en varias ocasiones: que sigue siendo un "firme defensor" de la OTAN, tanto a nivel personal como en el Senado, y que aún reconoce su utilidad."El problema con la OTAN, como quiero señalar, es que esas bases que tenemos en la región son una de las razones por las que solía argumentar la importancia de la OTAN. Permitían a Estados Unidos proyectar poder y contar con él en caso de contingencias", afirmó.
"Tuvimos una contingencia, y algunos países de la OTAN dijeron: ‘No, no pueden usar nuestras bases’. En particular, España. Ahora bien, quiero ser justo, hubo otros países que cooperaron extraordinariamente y nos ayudaron en lo que hicimos, algunos públicamente y otros en privado".
Añadió que un problema es que se le pide a Estados Unidos que se involucre en asuntos europeos, mientras que los aliados de la OTAN no siempre están dispuestos a corresponder cuando Estados Unidos necesita apoyo.
"Creo que la irritación del presidente con la OTAN se debe a que, en tiempos de conflicto y crisis en los que Estados Unidos tenía una necesidad, miembros de esta alianza —que constantemente nos piden que nos involucremos en asuntos europeos, como Ucrania y cosas por el estilo— nos decían, en su momento: ‘No, sus aviones cisterna no pueden usar nuestra base aérea. No, no pueden usarla para repostar. No, no pueden usarla para apoyo logístico’", dijo Rubio.
EE. UU. recorta contribución de sus fuerzas armadas
El 3 de junio, Estados Unidos anunció que recortaría su contribución a la OTAN, citando la "posible realidad" de librar múltiples guerras simultáneamente.Funcionarios del Departamento de Guerra notificaron a los aliados que Washington "ajustaría" su contribución al Modelo de Fuerzas de la OTAN, "en consonancia con la directriz de reparto de la carga establecida en la Estrategia de Defensa Nacional 2026 y la visión del Departamento para una ‘OTAN 3.0’", según un comunicado del Comando Europeo de Estados Unidos (USEUCOM).
El comandante del USEUCOM, el general de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Alexus G. Grynkewich, afirmó que existía una "codependencia insana" con las fuerzas estadounidenses. Añadió que Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, "dejaron claro que esto debe cambiar, y cambiará".
"La posible realidad de un conflicto simultáneo en múltiples teatros de operaciones lo exige", agregó.
Grynkewich también afirmó que el cambio fortalecerá los planes de defensa de la alianza al hacerlos más realistas. Explicó que garantizará que la OTAN no dependa excesivamente de las fuerzas estadounidenses, necesarias para mantener la disuasión en otras regiones del mundo y responder a las cambiantes contingencias globales.
El impulso para que Europa hiciera más por asegurar su propia defensa surgió cuando Estados Unidos reorientó sus prioridades de defensa y seguridad.
El 23 de enero, el Pentágono publicó su Estrategia de Defensa Nacional, que describe el plan de Estados Unidos para priorizar la defensa del territorio nacional, incluyendo la defensa de los intereses estadounidenses en todo el hemisferio occidental.
También indicó que Estados Unidos alentaría a sus socios en otras partes del mundo, incluyendo Europa, a asumir la responsabilidad principal de su propia defensa, con un apoyo crítico pero limitado de las fuerzas estadounidenses.
Con información de Guy Birchall.













