PARÍS, Francia—El domingo 25 de enero, Shen Yun Performing Arts volvió a llenar el Palais des Congrès. Judith Sarfati Lanter asistió al espectáculo con su familia, acompañada por su hermano y nueve niños, el mayor de los cuales tenía 12 años. Todo el grupo disfrutó muchísimo descubriendo el espectáculo.
Aunque estar sentados quietos durante dos horas en un teatro es un poco exigente para un grupo de nueve primos, "los niños fueron muy receptivos, estuvimos muy contentos, de verdad", señala Judith Sarfati Lanter, profesora e investigadora de la Sorbona, en el centro de investigación de literatura comparada.
"Estaban muy atentos. Creo que disfrutaron mucho de todos los colores y la calidad de las danzas", dijo felizmente la Sra. Sarfati Lanter.
Shen Yun es la principal compañía de danza clásica china del mundo. La orquesta que acompaña al espectáculo logra combinar instrumentos clásicos occidentales y chinos en perfecta sincronía con los bailarines.
"Personalmente, me encantó el hecho de que hubiera música en directo, que pudiéramos ver a la orquesta y todas las exploraciones musicales. Me pareció realmente extraordinario", dijo la profesora.
"No sé nada sobre la música china y sus tradiciones, así que me pareció un descubrimiento realmente maravilloso. Fue extremadamente enriquecedor; realmente me abrió un mundo completamente nuevo", continúo.
"También me pareció muy interesante desde el punto de vista histórico, cultural e intelectual. Por no hablar, por supuesto, de la calidad artística del espectáculo, que es excepcional, verdaderamente extraordinaria".
Con sede en Nueva York, Shen Yun y sus artistas se han propuesto como misión revivir la cultura de casi 5000 años de antigüedad que ha sido sistemáticamente destruida por el Partido Comunista Chino durante las últimas décadas.
Algunas de las danzas de la compañía representan la brutal persecución que los practicantes de Falun Gong, una práctica pacífica de meditación, han sufrido en China durante más de dos décadas. El Partido Comunista Chino ha intentado repetidamente interferir en las actividades de Shen Yun desde su creación en 2006, con más de 130 casos de interferencia documentados en todo el mundo.
Este aspecto fue bastante inesperado para la Sra. Sarfati Lanter. "Me pareció extraordinario que puedan expresar con claridad la situación de Shen Yun, Nueva York, pero también en relación con la China contemporánea, especialmente en las escenas en las que intervienen representantes de la China comunista".
"Son escenas que me parecieron extremadamente impactantes y que no esperaba en absoluto", afirmó la investigadora.
El hecho de que Shen Yun utilice la representación artística y el disfrute estético para transmitir sus mensajes y revivir la civilización china es "realmente muy valioso", según la Sra. Sarfati Lanter.
"Es una historia muy poco conocida, ya sean las tradiciones chinas o todo el entorno espiritual, son cosas que nos resultan muy ajenas. Por eso creo que es una forma muy buena de transmitir esta cultura y estos mensajes", afirma.
Una palabra que aparece muy a menudo en los comentarios de la profesora e investigadora sobre el espectáculo es "placer".
"Fue un enorme placer ver su talento y dedicación", reconoce. "Creo que todo el mundo se da cuenta de que nos proporcionaron un gran placer. Placer a todos los niveles. Verdaderamente artístico, estéticamente agradable y también intelectualmente estimulante".
En resumen, para la Sra. Sarfati Lanter, es un "espectáculo de extraordinaria calidad".
Reportaje de Nathalie Dieul y traducido por Sonia Rouleau del francés de Epoch Times.
The Epoch Times es un orgulloso patrocinador de Shen Yun Performing Arts. Hemos cubierto las reacciones del público desde los inicios de Shen Yun en 2006.









