El expresidente Jair Bolsonaro presentó un nuevo recurso ante el Tribunal Supremo de Brasil para anular la condena de 27 años que le fue impuesta tras ser acusado de liderar un complot para derrocar al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Los abogados de Bolsonaro quieren que el caso sea revisado por un colegiado más amplio y que se mantenga el voto del magistrado Luiz Fux, el único que se pronunció por la nulidad de la acción penal y la absolución de quien fuera presidente del país del 2019 al 2022.
Bolsonaro fue condenado por cuatro de los cinco magistrados de la Sala Primera del Supremo Tribunal Federal. Desde el martes cumple la condena en la Policía Federal de Brasilia, por decisión del juez Alexandre de Moraes, instructor del caso, quien declaró la condena y finalizó el proceso el 25 de noviembre.
La defensa denuncia en el nuevo recurso un "error judicial" por haber anticipado la condena definitiva mientras aún estaba vigente el plazo para presentar nuevos recursos, por lo que considera debe ser revisado.
"No procede calificar de dilatorio un recurso que ni siquiera se había interpuesto. Es más, sin conocer sus motivos, resulta sorprendente que se calificara de dilatorio", expuso la defensa.
La defensa se refiere a los denominados embargos infringentes, un recurso excepcional admitido solo en casos de decisiones divididas. Según la jurisprudencia de la Corte brasileña, estas apelaciones son válidas cuando existen al menos dos votos por la absolución, lo que no se cumplió en el juicio de Bolsonaro, dado que solo Fux votó en ese sentido.
La defensa dice que el reglamento interno del Tribunal Supremo permite la revisión de cualquier fallo dividido y acusa a la Sala Primera de violar las reglas internas al impedir un recurso que la ley del tribunal dice que es automático cuando no hay unanimidad.
"El propio Reglamento Interno del STF, en su artículo 333, inciso I, establece que es posible interponer embargos infringentes contra una decisión no unánime de la Sala, sin ninguna condición adicional", señalan los abogados.
El expresidente Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses de prisión en el juicio que lo declaró culpable de conspiración para intentar impedir la toma de posesión del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue declarado ganador en los comicios de octubre de 2022, cuando Bolsonaro buscaba su reelección.
Antes de su arresto, el exmandatario cumplía prisión domiciliaria por incumplir diversas medidas cautelares impuestas en el marco del proceso. La semana pasada fue transferido a dependencias de la Policía Federal en Brasilia, tras intentar dañar una tobillera electrónica que era parte de sus restricciones.
Desde que el Tribunal Supremo dejó en firme la sentencia, Bolsonaro cumple su condena en la misma sala de la Policía Federal en la que fue recluido.
















