LIMA–El Poder Judicial de Perú condenó el jueves al expresidente izquierdista Pedro Castillo a 11.5 años de prisión por cargos de rebelión y conspiración contra el Estado, al intentar disolver el Congreso a finales de 2022 en un fallido golpe de estado.
La sentencia contra Castillo se produce un día después de que otro expresidente, Martín Vizcarra, fuera condensado a 14 años de prisión tras ser declarado culpable de aceptar sobornos años antes de asumir el cargo.
Castillo, quien permanecía detenido preventivamente durante el proceso, fue destituido en diciembre de 2022 tras anunciar la disolución del Congreso. Esta decisión que no fue acatada por las Fuerzas Armadas ni la Policía, desencadenó violentas protestas contra el gobierno que lo reemplazó y dejó decenas de muertos, principalmente en las regiones más pobres del país, donde gozaba de mayor apoyo popular.
Durante su declaración final de defensa ante el tribunal la semana pasada, el ex presidente rechazó los cargos de rebelión en su contra y dijo que cuando intentó disolver el Congreso, una medida que no fue respaldada por las fuerzas de seguridad del país, simplemente leyó "un documento sin consecuencia".
La fiscalía había solicitado una pena de 34 años de prisión para Castillo.
Los nombres de Castillo y Vizcarra se suman a la creciente lista de exlíderes encarcelados en el país sudamericano, que ha puesto a cinco expresidentes tras las rejas. Desde 2018, Perú ha tenido seis presidentes en medio de una profunda crisis política marcada por destituciones, renuncias y escándalos de corrupción.
Tras la destitución de Castillo, asumió el poder su entonces vicepresidenta, Dina Boluarte. Ella misma fue destituida a principios de octubre de 2025 después de que el Congreso la declarara "moralmente incompetente" para ejercer el cargo.
Boluarte fue reemplazado por José Jeri, quien completará el mandato presidencial hasta julio de 2026. Las elecciones presidenciales de Perú están programadas para abril del próximo año.
Con información de Marco Aquino.
















